Mapa de recursos


DE RIBADEO A LOURENZÁ

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Ribadeo es uno de los puertos históricos gallegos con mayor tradición xacobea.

Tras visitar Ribadeo para conocer sus interesante conjunto arquitectónico seguiremos viaje por el Camino Viejo de Lourenzá , una vieja calzada real y medieval documentada cuyos restos se aprecian mejor en Obe. En Lourenzá terminamos esta etapa descansando en su magnífico albergue y aprovechando para conocer el casco histórico de la villa.

 
Porta aberta dice el slogan de Ribadeo, y el navegante peregrino seguro sonríe antes de atacar este tramo del camino. Se confirma la hospitalidad de la que le habían hablado.
Está en la villa histórica de la mariña lucense. Su conjunto arquitectónico bajomedieval y moderno es espectacular.
Las visitas que sabe obligadas son a la Iglesia de Santa María do Campo perteneciente en su origen al convento franciscano, fundado, según la tradición en 1214. De esta época hay más muestras que también quiere conocer como el Convento de Santa Clara, y la Capilla de la Trinidad.
También hay edificios civiles emblemáticos como El antiguo Palacio Neoclásico del marqués de Sargadelos, y la Torre de los Moreno que las guias señalan como imprescindibles.
Ya empapado de la capital de esta zona, se dispone a hacer el camino que es por lo que ha venido. Primera parada en Obe con b o v, y sus hórreos unidos a la cocina, que contemplan cada día una hermosa panorámica de Castropol.
Comienza con amplias vistas, un lujo. Aunque los mejores de todo el día son estas del Monte de Santa Cruz. Este Monumento al gaiteiro en granito es obra del escultor Faílde.
Esta zona se caracteriza por la plantación de eucaliptos. Para los que valoran esta naturaleza desde un punto de vista meramente estético y no económico, son demasiados eucaliptos. Claro que mejor caminar rodeado de eucaliptos, que de asfalto. Y en este tramo del Camino Norte no hay asfalto. Es el más natural y auténtico de todos los que hemos recorrido.
Y es que este camino sigue el llamado Camino viejo de Lorenzana, una vieja calzada que aparece como antiqua stratta en un diploma del rey Silo en el siglo VIII. Como siempre pisamos o una antigua calzada romana, o un camino medieval.
Estos sí son verdaderos senderos naturales, casi siempre sin asfaltar pero cuidados. Y a veces sorprendentes encuentros con calzadas empedradas.
Pero lo mejor es la amplitud, la limpieza de lineas.
Si esta es una vía de introspección, y de relajo espiritual, por este camino se comprende que se alcance. Grandes figuras espirituales y políticas hicieron hace muchos siglos esta ruta, como San Francisco de Asís.
En muchos tramos se camina tan sólo rodeado de verdísimos prados, a veces la única presencia es la de las vacas. Y pueblos que parecen ajenos al minutero.
Aunque siempre hay un hueco para una casa de turismo rural, porque la calma en estos tiempos valora su peso en oro.
Y de verde, de calma, viven los pueblos que nos encontramos. Celeiros, Cubelas. Y el que más nos gustó, A Ponte de Arante donde se creó un hospital de peregrinos en el siglo XVI.
No hay encrucijadas, cualquier duda la resuelve siempre el mojón colocado en el lugar de nuestras dudas.
Y pisando sobre seguro llegamos a Lourenzá. Sobre todo llegamos a su Monasterio de San Salvador. Fue fundado por el Guerrero y monje, Conde Santo, en el siglo X. De la edificación primitiva sólo quedan dos piedras, un ara y una lauda. El exterior es una exhibición barroca con la inconclusa torre del reloj. O realmente fue el último ensayo de Casas y Novoa antes de enfrentarse a la Catedral de Santiago.
Pero la cura para todas las ampollas y el cansancio son las fabas de Lourenzá, la especialidad de la casa.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook