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PLAYAS DE ENSUEÑO

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En las islas Cíes se puede disfrutar de 9 playas y un número menor de pequeñas calas perdidas.

Las playas son efectivamente de ensueño. La de Rodas, junto al muelle, es la mas visitada por la gente que viene en el barco de pasaje; próximas a Rodas las de Mixueiro y Areiña y Figueiras ( de uso nudista); las de Cantareira y Margaridas cerca del campo de trabajo de la isla. Todas ellas con aguas cristalinas y un maravilloso entorno.

 
Hay afortunados que en vez de cargar la tortilla o empanada en la vaca del coche, con la sombrilla y tirar para la playa con las ventanillas abiertas, cogen su barco y se acercan a las paradisíacas, y decimos paradisíacas y no simplemente bonitas, o hermosas, playas de Cíes.
Pero para que los mortales podamos tocar este sueño hay servicios a nuestra disposición.
Hay barcos que salen todos los días y a todas horas desde Vigo pero no nos llevan a donde queramos, no nos ofrecen imágenes insólitas de estas islas, pero con este servicio sí.
Gonzalo y Susi se enteraron que la empresa Entre Os Ríos hacía un servicio de charter nautico y después de escuchar los precios decidieron darse un homenaje a la entrada del verano.
Embarcan en Baiona a 50 minutos de las islas. Aujque que más da el tiempo, el viento y su coqueteo con las velas les llevarán cuando lo estimen oportuno. Y desde luego no será paco quien les meta prisa.
Lo que quizás no se imaginaban ninguno de los dos es que podrían participar en todas las maniobras de la navegación.
El viaje tuvo así doble aliciente: el de conocer un poco más del turismo nautico, y el de contemplar una de las más bellas zonas de nuestro litoral desde una perspectiva inédita.
Tras cruzar las islas Estelas, y navegar de bolina, es decir buscando el ángulo mínimo con el viento, Gonzalo y Susi contemplan de cerca las islas Cíes. La primera isla que contemplan es la de San Martiño, inaccesible al gran público porque no cuenta con servicio de barco.
El paisaje es perfecto, no hay nada que nos distraiga en nuestro relax: ni asfalto, imposible oír o ver un coche, ni casas, no hay electricidad, no hay cobertura en el móvil, sólo lo que ven. Tampoco mucha gente porque están permitidas 2200 personas al día. Para conseguir toda esta paz, este alejamiento de la cotidianeidad sólo ha hecho falta alejarse 15 kilómetros de la costa.
La playa de san Martiño comienza a llenarse a medida que avanza el día, incluso es buen lugar para una pachanga de futbol.
Pese a que la brisa marinera hace casi agradable el caluroso día, la baja velocidad anima casi a buscar la sombra de las velas o la cristalina agua, accesible desde el barco.
Paco pone rumbo a la isla de Faro unida con la de Monteagudo por las playa de Rodas. El extenso arenal tiene una arena finísima. Es una barra arenosa resultado de la acción de las corrientes marinas. 1300 metros de playa que han cambiado drásticamente en los últimos años.
Estas islas tiene dos costas muy diferenciadas: la este y la oeste. La costa este es suave y está formada por laderas que descienden hasta playas de fina arena y bosques.
La costa occidental es una sucesión de acantilados y cuevas formadas por la acción del mar, furnas. Las playas que se divisan desde el velero y que Gonzalo y Susi están deseando tomar por asalto son largas, limpísimas, de fina y blanca arena, con aguas más frías de lo normal pero cuya frescura se agradece a más de 30 grados bajo el sol.
Las hay: entre salientes rocosos, en forma de media luna, y las que tienen las tres partes típicas sublitoral, intermareal, y supramareal.
Una de las más conocidas es la de Figueiras, con el sistema dunar Figueiras-Muxeiro, con especies de flora endémica, y nudista.
Gonzalo y Susi están encantados con el viaje, pero hasta un navegante como Paco que ha hecho este trayecto muchas veces, disfruta.
Gonzalo y Susi se encuentran sorprendentemente relajados. La baja presión y la brisa marina son los responsables.
La pareja está deseando llegar a tierra para recomendar este charter, que también se puede combinar con la estancia en la casa de turismo rural de A Pobra de entre os ríos. Es un servicio desconocido pero que puede jugar un papel importante cuando comience la importante Volvo Ocean Race. La única manera de soportar la vuelta es planeando la siguiente navegación.


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