Mapa de recursos


CABANAS, PLAYA BONITA

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Una visita a la hermosa playa y a las Fragas del Eume.

Lugar de paso o de veraneo para algunos, pero segundo hogar para muchos otros. As Pontes o Ferrol han sabido aprovechar la cercanía que conceden unas mejoradas comunicaciones para hacer de Cabanas uno más de sus barrios. Aunque la playa es su principal valor nadie debe perderse una vista al Parque Natural de las Fragas del Eume

 
Ese mar atlántico me está provocando. Dile que espere, que antes quiero darme un buen baño de sol.
Esta playa juguetona que es Cabanas no acepta un no por respuesta. De aguas tranquilas, su kilómetro y medio de fina arena es el mejor reclamo para las miles de personas que cada verano deciden pasar aquí sus vacaciones.
En realidad se llama Madalena, pero muchos ya no lo recuerdan y ella a veces cree haberlo olvidado también. Cada mañana espera ansiosa la llegada de nuevos compañeros de juegos. Algunos ya son viejos conocidos, otros se acercan por primera vez. A todos ofrece entretenidos paseos, carreras empapadas de sal y un buen descanso de vez en cuando.
Sus plácidas aguas invitan a la práctica de deportes náuticos. Y es que toda esta ría de Ares se convierte en verano en una inmensa pista de entrenamiento.
Tanto ejercicio abre nuestro apetito. El inmenso pinar que rodea la playa nos invita a disfrutar de una deliciosa comida bajo la acogedora sombra. Algunos aprovechan para algo más. Los que quieren llegar alto saben que siempre es buen momento para practicar… Más de seis mil personas incrementan la población de Cabanas durante los meses estivales. Conviven en 30 kilómetros cuadrados muy bien aprovechados.
Dos hoteles y cientos de apartamentos y chalets adosados sirven de nexo de unión a personas de muy diversas procedencias.
Un turismo eminentemente familiar que nos recuerda épocas en las que el azul era el color del verano.
Lugar de paso o de veraneo para algunos, pero segundo hogar para muchos otros. As Pontes o Ferrol han sabido aprovechar la cercanía que conceden unas mejoradas comunicaciones para hacer de Cabanas uno más de sus barrios. Playa, relax y buenos amigos son un cocktail al que se sucumbe sin remedio.
El monumento más llamativo de Cabanas esconde además una historia curiosa. La Casa Grande de Rioboo fue edificada por el arzobispo de Santiago en el siglo XVI. Obtuvo la finca a cambio de un cesto de sardinas al año.
El Xacobeo ha convertido a Cabanas en lugar de paso para muchos peregrinos. Y es que el Camino Inglés atraviesa el municipio para cruzar este puente. El único que existía en el siglo quince.
Aunque la playa es el principal reclamo del municipio de Cabanas, los más inquietos saben también que alberga una de las mayores riquezas naturales de Galicia. La altura nos permite contemplar el recorrido final del río Eume. Llega cansado y deseoso de fundirse con el mar. Nos reta a hacer el recorrido inverso y a adentrarnos en esas fragas que son ya Parque Natural desde hace siete años. Consideradas una de las joyas forestales ibéricas, constituyen el más importante ejemplo de supervivencia del bosque autóctono sobre la franja litoral de Galicia.
Este valor ecológico se complementa con el intenso sabor medieval de los dos monasterios que existen en la zona. Nuestra visita nos lleva hasta el de Caaveiro, enclavado en el corazón mismo de las Fragas del Eume, sobre una reducida atalaya formada entre los ríos Eume y Sesín.
Establecido en el año 934, importantes donaciones engrandecen su patrimonio y le conceden un gran poder. Pero en el siglo dieciocho comienza su decadencia hasta ser abandonado y sus bienes desamortizados. Hoy en día podemos visitar la iglesia, que se levanta sobre un roquedo muy escarpado. Queda también en pie un hermoso campanario barroco y otras dependencias monacales. Nos llama poderosamente la atención este tímpano decorado con un cordero pascual de prominentes cuernos y atravesado por una cruz. La fraga parece también de otra época. El alargado manto de hojas de los robles, abedules, avellanos o acebos filtra la luz con cientos de tonalidades de color. Las formas de algunos árboles esculpen misteriosas figuras que parecen dotarlos de vida.
El Eume y sus afluentes se despeñan, se descuelgan en cascadas y construyen cañones. Las nubes se inmiscuyen sin avisar, convertidas en niebla, humedeciendo todo a su paso, favoreciendo la vida.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook