Mapa de recursos


Melide, al Pie del Camino

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Situada en el centro geográfico de Galicia, Melide es un espacio abierto en todas las direcciones.

Situada en el Camino Francés de la Ruta Jacobea, la villa de Melide, es cabecera de la comarca natural e histórica de Terra de Melide. Posee una considerable riqueza monumental, principalmente de estilo románico. Su pequeño pero bién conservado casco histórico nos recuerda que estamos en una ruta cultural europea de gran importancia a lo largo de los siglos.

 
Hablar de Melide es hablar de historia, de tradición, de cultura y fundamentalmente, del Camino de Santiago
. Aquí cada época dejó algo del pasado. Ya las crónicas del Siglo XIII cuentan que esta villa era Xacobea y además hospitalaria.
Melide es la capital de una amplia y próspera comarca. A ella acudía el Cabildo de Santiago a recibir a los nuevos arcebispos. Se atendía al peregrino con, camas, albergue y fuego; limosna y caridad. Las camas que se ofrecían a los caminantes eran de dos en dos y los frailes menores se encargaban de proveer de calor a los cansados romeros.
En Melide se unían el Camino Francés con el que venía de la Costa Cantábrica, de ahí su relevancia en las peregrinaciones. Y justo por su situación, al pie del camino, Melide se ha convertido en un espacio urbano abierto, en centro mercantil y en una de las capitales comarcales con mayor personalidad de toda Galicia.
Un crecimiento tanto de sus dotaciones comerciales como de servicios, la ha transformado en el centro aglutinador de la zona, destacando por su dinamismo económico, basado siempre en el potencial agropecuario.
El esfuerzo cooperativo de renovación de su ganadería y la creación de pequeñas industrias derivadas, ha hecho posible esta transformación.
Pero no hay que olvidar que el origen y desarrollo de la villa se debe a su papel en la ruta Xacobea, que ha dejado huella en el patrimonio artístico que aún hoy se conserva.
Empezamos por sus construcciones típicas que visten calles de lo más entrañables.
Su riqueza principalmente es románica.
O Leboreiro y Furelos son aldeas típicas en las que se conservan tanto estas riquezas arquitectónicas como los más preciados caprichos de las naturaleza. Abundan capillas e iglesias como la de San Roque con esta puerta románica. En la villa y cerca de esta capilla se sitúa el cruceiro de Melide, considerado el más antiguo de Galicia, que representa en una cara, al Cristo Majestad y en la otra el calvario, la Virgen y San Juan.
Presidiendo el casco viejo se encuentra el antiguo Convento de San Francisco, fundado en el Siglo XIV y que hoy ejerce las funciones de iglesia parroquial.
En su interior, además de unas interesantes laudas funerarias, se conserva este hermoso retablo barroco de finales del XVII dedicado a San Francisco.
En Melide hay numerosas casas grandes y pazos que son testigo directo de un pasado señorial. Pero los verdaderos testigos se encuentran en esta misma plaza, en el antiguo Hospital de peregrinos, que es sede del Museo Terra de Melide y que a parte de restos de pueblos y de construcciones antiguas, nos muestran también los oficios de los que vivían.
En definitiva, que con un paseo como este, conoceremos y comprenderemos la vida de Melide y de sus habitantes.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook