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Mi Pueblo está Bajo el Agua

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Alberguería es un pueblo que quedó sumergido bajo las aguas del embalse de Prada.

La historia de la desaparición del pueblo se remonta a 1958, con la construcción del embalse de Prada. El núcleo de la localidad quedó sumergido bajo las aguas, mientras que las tierras comunales pasaron a pertenecer a Prada, la aldea más próxima. Los vecinos nunca han dejado de luchar para que se reconozca la existencia de su pueblo.

 
?Alberguería está en un llano, domina un claro del río, con sus coronas de cerros, con luz y sus dos molinos, con mucha castaña y un azahar de racimos?.
Ya nada de esto queda en ese pueblo que fue Alberguería, sus calles y sus pastos no volvieron a ver el amanecer desde un día de invierno de 1958.
Ese año, un río de escaso caudal, engulló las casas para siempre. Bajo el embalse de Prada dormitan desde entonces los restos del que fue el núcleo más populoso del municipio de a Veiga.
De aquel pueblo hoy sólo queda la iglesia que fue trasladada pieza a pieza a la Vega de Cascallana, fotos antiguas, muchos recuerdos, y un puñado de vecinos dispersos por todo el mundo.
Ninguno de ellos ha podido enseñar a sus hijos la casa que un día les robó el pantano. Aquel año, al menos 75 familias pasaron por el duro trance de tener que abandonar sus hogares.
Lo que les contamos es la historia de un pueblo, que como muchos otros, un buen día dejó de existir.
Alberguería fue otro de esos lugares que tuvieron que morir para ver como se extendía la red de embalses a finales de los 50.
En esta ocasión no se construyó un nuevo pueblo. La intención era otra, la de trasladarlos como colonos.
Unas opciones con las que los vecinos nunca estuvieron de acuerdo por no acercarse ni por asomos a lo que consideraban un precio más que justo, a cambio de todo lo que habían perdido.
Los años pasan, ya casi 50 y las gentes se han acostumbrado a contemplar y a convivir con el embalse, incluso hay quien cree que la vida misma les ha compensado, tras su marcha.
Es cierto que Alberguería no se ve, incluso puede ser que no aparezca en todos los mapas, pero Alberguería se intuye, se siente y está presente en sus gentes.


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