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FORNELOS DE MONTES, SIERRA DE VIGO

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El perfil de sus montes y los valles fluviales pintan de verde un paisaje único.

Tierra de encajados barrancos y pequeños valles que a menudo dan lugar a gargantas. Desde el Couto a más de mil metros de altitud, podremos contemplar la grandiosidad de este paisaje de montaña con vocación residencial. La sierra nos deja también restos de la cultura megalítica en bellos lugares.

 
En esta ocasión hemos hecho nuestras maletas para vivir una experiencia diferente. Son ya muchos los vigueses que han optado por lo mismo y han mudado el asfalto y el ruido de su ciudad por la tranquilidad de Fornelos de Montes.
Y es que Fornelos quiere ser la sierra de Vigo.
Entre suaves valles, llenos de gargantas y de rica vegetación, este municipio es, probablemente uno de los lugares más desconocidos de la provincia de Pontevedra. Además con su peculiar orografía, algunos lo asimilaríamos mejor con los altos del interior de Ourense. No en vano, Fornelos de Montes es un ayuntamiento limítrofe con esta provincia.
Fornelos comparte junto con A Lama, y O Covelo y con el municipio de Avión en Ourense, el privilegio de encontrarse situado en el contorno de la conocida Sierra del Suido.
Aquí localizamos las mayores cimas, las responsables de toda esta belleza que en esta ocasión se presenta ante nuestros ojos vestida con sus mejores galas. Lo cierto es que no podemos diferenciar o adivinar si son alucinaciones nuestras o de la propia naturaleza.
Couto da Cerca, Pena Aranda, Couto do Corno, Alto da Laxa? o Couto Miñotoque es el más alto, nos dejan disfrutar de estas vistas enriquecidas con la primavera que rebrota a mediados de mayo.
Y hace muchos mayos, en pleno mes de las flores, seguro que también algún pétalo silvestre acariciaba estos históricos muros de la ciudad. Hoy, a través de este haz de luz se adivinan los viejos pasos que se dieron dentro de lo que hoy son unos desconocidos restos castrexos en pleno corazón del monte.
Lo cierto es que los asentamientos humanos en este término municipal se documentan desde muy antiguo, así lo prueban también los grabados rupestres que nos encontramos en la Galos.
Como pueden ver cada rincón nos aporta algo nuevo y nos sorprende. Por eso nuestros pasos son meditados, aunque en ocasiones todas las opciones son acertadas. Nosotros hemos querido seguir al hilo de la historia que sustenta estas tierras.
Es en el Siglo XV, con la Revuelta Irmandiña, cuando se produce un hecho de importancia: el ataque por parte de los Irmandiños de la torre medieval de Alemparte. Esta Fortificación volvió a ser protagonista de otro acontecimiento: el asedio al que fue sometida por el obispo de Tui.
Son unas 2.500 personas las que viven en Fornelos, pero son muchas más las que la visitan con frecuencia e incluso las que han decidido instalarse aquí los fines de semana.
La verdad es que no nos resulta extraño, porque la villa lo tiene todo: el encanto de una villa mimada, el desahogo de la montaña y la frescura de los mejores paisajes de agua. El embalse que crea el Oitavén es el que gana en presencia, después de ver frenado su cauce, recobra fuerza como si volviera a nacer, y buscase ansioso su último destino.
La práctica de la pesca, ahora que estamos en temporada es lo primero que se nos presenta en cualquiera de sus ríos. Y más de cara al verano, espacios como éstos seguro que se llenan de gente que busca refrescarse?
Ah, y antes de irnos nos han aconsejado otro escondite. Una sugerencia que como ven ha sido de lo más acertada.


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