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RIOTORTO

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En casa de ferreiro.

En Riotorto aun quedan familias de ferreiros interesadas en conservar esta tradición artesanal. Aunque la agricultura y la ganadería son los pilares fundamentales de su economía, en los últimos años,ha sido muy notable el desarrollo industrial y del sector servicios. Pero estamos en una tierra que tiene en la naturaleza su valor principal.

 
Barral lleva 48 años trabajando en la fragua. Empieza cada día a las 7 de la mañana y durante doce horas moldea el hierro para transformarlo en cuchillos, hoces o machetes. Lo calienta hasta que el intenso color rojo le anuncia que ya ha perdido la textura y dureza iniciales. A partir de ahí se inicia una dura tarea golpeando y machacando el hierro hasta que consigue la forma y la calidad deseada.
Él mismo afila las piezas y talla los mangos para completar el trabajo. Incluso él mismo reparte la mercancía por las ferreterías. Y todo sin perder la sonrisa ni un momento.
Son ya pocos los ferreiros, los herreros, que quedan en la zona de Riotorto. En esta parroquia de Ferreiravella, no se podía llamar de otra forma, tan solo medio centenar de ellos continúan con la tradición. Ellos fueron durante años el emblema de estos valles. En unos años seguramente se extinguirá esta forma artesanal de trabajar el hierro.
Antiguamente los herreros de la aldea se trasladaban hasta el mazo. Una zona comunitaria al lado del río Ferreiravella en la que se utilizaban unas instalaciones que el concello ponía a disposición de este gremio. Hace años que ya no se utilizan y cada herrero tiene ahora su taller.
Actualmente este lugar se está recuperando como parte de una zona recreativa a las orillas del río. Un área de 32.000 m2 en la que los alumnos del Obradoiro de Emprego han llevado a cabo la limpieza de la maleza, la construcción de caminos y el levantamiento de este edificio de servicios.
El concello de Riotorto se asocia enseguida con la artesanía, con sus herreros de Ferreiravella. Pero el paso de los años ha obligado a que nuevas actividades se introdujesen en su círculo económico. No hay más que dar un paseo por estas tierras para deducir cuáles son las actividades económicas según los recursos que tienen. Las explotaciones forestales, como consecuencia del asentamiento de una fuerte industria maderera, han servido de aliciente a muchos de los jóvenes de la zona. Evidentemente la ganadería es el otro pilar fundamental en el desarrollo de Riotorto, con empresas de cárnicos o de derivados lácteos.
Pero en Riotorto no sólo se trabaja. El tiempo de ocio se puede aprovechar para descubrir un concello impresionante. Ya el centro de la villa está adornado con la iglesia parroquial del Corazón de Jesús, aunque la conocen como la de San Pedro, que guarda una bella cruz de 1604, buen ejemplo de la platería mariñense . El interior está ahora vacío porque se pretende trasladar el retablo de la otra iglesia de San Pedro, ahora abandonada. Aunque fue edificada en el XVIII se reformó en el siglo XX con estilo neogótico. Tras estas obras las dimensiones de la planta se modificaron, y este es el curioso resultado, la torre separada del edificio principal. Dicen en el pueblo que aquí, en estos paisajes que se ven desde la antigua iglesia, se inspiró Alvaro Cunqueiro para escribir su Merlín.
Rodeados de un verde intenso sentimos ahora la necesidad de simplemente contemplar el paisaje. Para ello nada mejor que subir hacia el monte Carracido. No podemos evitar detenernos en el camino hacia el alto, las vistas nos paralizan. Conocemos así varias de las parroquias que forman el concello, como Vilaseca o Vilar de Santiago, ésta todo un ejemplo de rueiro.
Llegamos a la cima y admiramos el concello en toda su inmensidad, incluso la comarca, porque a nuestras espaldas tenemos los montes de Mondoñedo. Cuando el día está claro la vista alcanza incluso las playas del cantábrico.
En estas laderas tuvo lugar una batalla contra las tropas francesas en el siglo XIX. Una cruel lucha a sangre y fuego, como la que siguen librando día a día los ferreiros, por sobrevivir, por continuar formando parte de la historia de Riotorto.


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