Mapa de recursos


Fisterra, la Magia de Atlántica

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

La magia del mare tenebrosum

Siguiendo los senderos que bordean la costa descubrimos rincones de ilimitada belleza: acantilados de rocas multiformes teñidas de blanca espuma por la fuerza del mar e inmensas playas como la de Langosteira en el interior de la ría o las de Rostro y Mar de Fora abiertas al océano.

 
¿Qué es lo que tiene el mare tenebrosum que lo hace irresistible?
¿Qué poder misterioso?
¿Dónde reside su magia?
La capacidad de seducción del paisaje fisterrán no se puede probar. Simplemente, hay que venir y vivirlo. Desde el horizonte que atemorizó a los romanos, ese en el que se escondía el sol que adoraban los primeros pobladores de esta península de treinta kilómetros cuadrados, nadie ha podido desvelar el misterio. Y aquí permanece, inquebrantable, atrayente y poderoso.
Este es el principio del Fin. El arenal de Langosteira es el inicio de todo un mundo de historias, las mejores leyendas ambientadas en este mirador del Atlántico.
Se conoce como la cara oculta de esta costa fuertemente castigada. Arropada de sabrosos baños de sol y de arena tostada, no olvida los barcos que vararon a su vera. Es la cara amable de lo que llamamos el Fin de la Tierra.
Y como donde acaba la tierra, empieza el mar, en Finisterre lo más interesante es su mar o está junto al mar. De hecho para el viajero documentado jamás pasará desapercibido el anfiteatro de casas marineras que encaminan al puerto, pequeño, recogido del viento e iluminado por el cromatismo que aportan unas 100 embarcaciones de bajura.
La mejor vista del conjunto, de esta postal de costa, nos la regala el Monte Facho. A 247 metros sobre el nivel del mar es la altura perfecta para evadirse y recrearse en todas esas leyendas que rodean uno de los cabos más hechiceros de Galicia.
No muy lejos de aquí dicen que junto a la desaparecida ermita de San Guillermo estaba el Ara Solis nerio? que aquí también predicó el mismísimo Santiago Apóstol? y que en este lugar resolvían sus problemas de infertilidad las parejas ayudadas por la inspiración divina.
Si antes fue el Monte Facho, la luz natural que guiaba a los barcos por este que fuera considerado el cabo más occidental del mundo, desde 1853 es este faro el que vela por la seguridad de las embarcaciones durante las densas jornadas de temporal o de niebla.
Pese a levantarse 135 metros sobre el nivel del mar, el faro no ha podido evitar los numerosos naufragios que lloran estas costas. De nuevo se funde la vida y la muerte. Las creencias, la tradición y las leyendas con los sentimientos más reales, pues este es el cabo más ansiado por peregrinos y temido por navegantes.
La peregrinación jacobea acaba para muchos en este precipicio.
El instante es turbador. Pisamos el Finis Terrae.
El escondite de muchos que regresan alguna vez para vivir el momento estelar con el crepúsculo.
Más allá del islote de Centolo, escenario de 100 naufragios de triste memoria, según los antiguos, era donde reinaban las tinieblas, el reino de lo desconocido. ¡Ultreia!
Un lugar que muchos artistas de la palabra utilizaron para engrandecer su literatura y su poesía. Como Camilo José Cela, que lo reflejó con palabras luminosas:
?donde la tierra acaba y la mar, que no acaba jamás, comienza a herir y a enamorar?


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook