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Mar de Otoño

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Desde Cotorredondo se contempla la Isla San Simón y las rías de Vigo y Pontevedra

Pontevedra busca en los miradores próximos abrir de nuevo su ventana al mar.Desde el monte del Lago que llaman de Cotorredondo contemplamos dos rías con dos islas. La de Vigo con San Simón, las isla de los poetas; la de Pontevedra con Tambo.

 
Cuentan que cuando Dios creó la tierra, extendió la mano sobre Galicia para dar forma, con sus dedos, a las Rías Baixas.
Es lógico encapricharse con Pontevedra; aguas de cristal, corrientes moderadas, suaves pendientes y un microclima que bendice playas.
¡Es nostálgica esta escena!... Parece que el buen tiempo no quiere irse. Avanzan los días y al Mar del Teucro sólo le queda resignarse; guardar sus mejores estampas de verano hasta el próximo año.
Dicen también que se consuela repasando márgenes costeros, recorriendo de derecha a izquierda largos arenales, que se diferencian por sonidos, por el canto de la arena al pisarla.
Mira a Bueu y le atrapan al mismo tiempo, Loureiro, Agrelo y Portomaior; una sucesión, por entregas, de aguas vidriosas que reposan en finísima arena. Kilométrica y servicial, Lapamán, que comparte reino con el vecino Marín. Se rodea de las mejores compañías; del espesor natural que da sombra a quien así lo pide en los meses calurosos.
Extiende Marín el olor a salitre por playas afamadas, imanes turísticos de esta Capital del Verano.
La primera, Loira. Azul, como la bandera que ya ondea por méritos propios. Con igual título pero mayor longitud y cercana al puerto deportivo; Aguete; playa residencial para el buen conocedor de la zona.
Conduce un agradable paseo bordeando la costa a los arenales de Mogor y Portocelo; favoritos por su proximidad al casco urbano.
Busca la Ría nuevos horizontes, los que deparan la otra orilla.
Poio aprovecha las últimas aguas del Lérez y se llena de vértigo al subirse a Monte Castrove.
Pasea arena y pinar en el más interior de los puertos, Campelo.
Y continúa línea pesquera en Combarro, la villa de los hórreos. Aquí son más de treinta y se llaman ?palleiras? porque antiguamente se cubrían con paja.
Sol, costa, interior, calles que atrapan, tradición, paseo? La Ría quiere quedarse con toda la colección de verano pero hay que escoger una sola estampa.
Elegimos ésta.



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