Mapa de recursos


RUTAS DE OTOÑO

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

La Galicia montañesa más solitaria y desconocida es especialmente bella en otoño.

Cumbres cubiertas de pastos, bosques de carballos y abetos, de acebos y de tejos, de soutos de castaños; valles profundos sobre rocas enquistadas por la erosión de los ríos; restos de antiguos glaciares.. Rutas naturales especialmente bellas en la policromía del otoño.

 
El mayor placer que nos ofrece la montaña es caminar, perderse en sus bosques, conocer sus valles y llegar a sus aldeas perdidas.
Se dice que Galicia tiene algo mágico en el ambiente. En este caso es la policromía del otoño que ayuda a conservar sus valores paisajísticos intactos. Los colores estacionales que nos invitan a pasear en busca del bosque encantado; rutas naturales que nos llevan a la Galicia montañesa más solitaria y desconocida. También por eso la más rica y autóctona.
Ancares, o Courel, el Invernadoiro, las Fragas del Eume, Trevinca? son un particular mundo hecho colores. Son enclaves que nada más pisarlos penetran en los ojos y en la mente de forma primorosa, más si cabe cuando adquieren este tapiz de Otoño. Cualquier opción es buena: desde las sendas que nos llevan al último representante de bosques eurosiberianos en Ancares o a uno de los últimos testigos de bosques Atlánticos en las Fragas eumesas, o porque no, aquellos viejos caminos que suben entre la flora escalonada hacia el pico gallego más alto en tierras de Trevinca.
Cualquier época del año en estas cumbres merece nuestra visita, los inviernos nevados llegan a cubrir por completo lo que en primavera brota en intensos verdes. Lo cierto es que todo es posible gracias a una naturaleza capaz de recrearse en el contacto que aquí se da entre la variedad y el contraste.
Son rutas naturales para disfrutar, para conocer con calma los más asombrosos miradores como el Pia Páxaro que es la cumbre que todo lo preside en el Courel. Alcanza un paisaje que se extiende hasta los Picos de Ancares, hasta Manzaneda y hasta la misma Pena Trevinca.
Todas las direcciones son válidas para encontrarnos con escondites propios del último refugio: ríos vertiginosos, vegas y devesas expuestas a los cambios lentos de la naturaleza y la tradición y las más bellas sorpresas botánicas. Se llegan a pintar bosques de colores, como los soutos de castaños que renuevan todos los años en pleno otoño un fruto tierno y dulce. Ocres, amarillos y los verdes que se mantienen incluso antes de que lleguen las lluvias invernales.
Son bellas estampas que cautivan la mirada desde lejos, y se entra por eso en ellas con especial estado de ánimo, de admiración y de respeto. Son paisajes que aparecen a nuestros pies con cálidos toques de color, superando así nuestras expectativas.
Verán que por estas rutas podrán descubrir el techo de Galicia, el escondite del lobo, pueblos auténticos y aldeas perdidas desde donde contemplar el reino natural que conservan estas tierras de montaña, en definitiva una lección natural que con todo el color del otoño se vive más intensamente.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook