Mapa de recursos


VIVIR EN UN CASTILLO

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Un recorrido por los Paradores-Monumento de Galicia

A Paradores de España debe Galicia una buena parte de la recuperación de su patrimonio medieval. El Hostal de los Reyes Católicos, el Parador de Vilalba, el magnífico Parador de Baiona , el Parador de Monforte y más recientemente San Estebo de Ribas do Sil son algunos excelente ejemplos de los nuevos usos de nuestro patrimonio histórico.

 
¿Qué pensaría el Conde de Gondomar si viese quien asalta ahora su Palacio de cuatro estrellas?... Primero, que desde la Edad Media, los tiempos han cambiado.
Más tranquilo se quedaría el señor del feudo después de caminar las estancias regias del ahora Parador de Baiona porque todas respiran aires centenarios; tono señorial y distinción de otras épocas que se han adaptado a las comodidades de Nuevo Siglo sin mayor reparo.
En el castillo duermen aún los recuerdos de Viriato, Julio César, la conquista árabe y el descubrimiento de América.
Redecorada y remodelada recientemente, la antigua fortaleza de Monterreal sigue siendo el balcón preferente que vigila la Ría de Arousa y la de Pontevedra. En un castillo sobre el agua o escondidos en un monasterio con vistas a la Ribeira Sacra. A Paradores de España debe Galicia la oportunidad de sentirse como en casa sobreviviendo al patrimonio histórico medieval.
Retrocedamos en el tiempo para imaginar cómo vivieron los monjes de San Estebo de Ribas de Sil.
Guardan todavía silencio las piedras del antiguo cenobio y han adoptado a las tendencias de vanguardia como fieles compañeras de viaje.
Cuatro estrellas que invitan al descanso, a pasear arte románico-renacentista y a convencerse de que lo viejo sigue imprimiendo carácter.
Para revivir la esencia del Medievo en tierras lucenses basta con auparse hasta el bastión de los Condes de Andrade; huella de la antigua fortaleza y el único superviviente al devenir del tiempo.
La Torre del Homenaje es hoy Parador Nacional, aunque a estos recovecos acogedores les costó desprenderse de las manos aristocráticas de los Condes de Vilalba, de la familia Lemos y de la mismísima Casa de Alba.
Pero si de verdad hay una cuna de la nobleza y del hospedaje de peregrinos es la que ordenaron construir los Reyes Católicos en la Plaza del Obradoiro.
Cuatro claustros de líneas góticas, renacentistas y barrocas persiguen al Hotel-monumento más antiguo del Mundo; una obra majestuosa para expertos en arte y palaciega para los amantes del lujo.
Bien merecen estos espacios cuidados en elegancia sus cinco estrellas y Monte Fuerte las palabras de Góngora.
?Está coronado de torres convecinas de los cielos, cuna siempre real de tus abuelos, del Reino escudo, y silla de tu Estado?, sugirió.
Treinta metros de vigilancia concedidos al símbolo del poder de la familia de los Lemos.
A sus pies, el monasterio benedictino de San Vicente do Pino y el Palacio de los Condes; el conjunto monumental que completa la vida del singular Parador de Turismo de Monforte de Lemos.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook