Mapa de recursos


GENERACIÓN ERRANTE

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Desde otras tierras llegan marineros acostumbrados a la dureza del oficio.

Marineros de otras tierras buscan en nuestro sector pesquero la estabilidad que no encuentran en sus países. Hace ya décadas marinos de Cabo Verde y de Perú formaron importantes colonias en los puertos cantábricos y más recientemente marinos peruanos llegaron a las Rías Baixas en donde se dedican a la pesca de litoral.

 
Los marineros gallegos tienen fama de conocer bien los siete mares. Su viaje fue casi siempre de ida y vuelta. Quizás lo sea también el de los muchos hombres de mares lejanos que han acabado en los nuestros.
Algunos puertos gallegos empiezan a perfilarse como torres de babel. Espacios de fusión de culturas, de idiomas y razas. El alma nómada de esta nueva generación los ha traído hasta Galicia.
El puerto bonitero de Burela ha sido, ya desde los años setenta, destino de marinos llegados de un pequeño archipiélago del atlántico, Cabo Verde. Una importante colonia está asentada en la villa, se confunde ya con las gentes de Burela. Allí tienen su vida ya hecha, dan clases de competencia de marinero, de español, y como buenos emprendedores han montado sus propios negocios.
Desde hace menos tiempo, tan solo un par de años, el puerto de Cambados es también destino de lobos de mar que hablan de montes sagrados de los incas y océanos de tranquilas aguas. Son hombres llegados del Perú que cambiaron el ceviche por el pulpo á feira y el agitado puerto limeño del callao por la tranquilidad de la villa arousana. José es uno de los 50 peruanos que viven en Cambados desde hace poco más de un año y medio .
Siempre se había dedicado a la pesca en su país. Allí se corrió la voz de que se necesitaban trabajadores del mar en España y, como muchos de sus colegas, no dudó ni un momento en presentar sus papeles.
La suerte le sonrió y llegó a Galicia para trabajar en la sardina. Una vez aquí consiguió un contrato para que Lorena, que entonces era su novia, pudiese venir también. Dentro de poco hará un año que se vino, el tiempo que lleva trabajando en la hostelería, en la cocina del ?O paladar?.
Son muchos los recuerdos, pero son más las ganas de prosperar, y lo que tienen muy claro es que quieren quedarse en Cambados y formar aquí su futuro.
José y otro compañero son los únicos marineros que trabajan en otro puerto, en Portonovo, pero por el de Cambados se mueve como pez en el agua..
Nos encontramos con algunos de sus compatriotas, alguna historia no es tan afortunada como la que vivió José, pero finalmente todos se han adaptado, laboral y socialmente.
Al principio notaron alguna diferencia con el modo de trabajar de su país, en los barcos, en el trato con los patrones, mucho más cercano o incluso en el nombre de algunos pescados.
En lo que no notaron diferencia es en su relación con la gente del pueblo, se notan bien acogidos, queridos por todos y bien valorados por su trabajo. De hecho el número de peruanos sigue aumentando, se han integrado en el pueblo y en el mar de Galicia, un Atlántico muy lejos de su querido pacífico.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook