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LA TIERRA DEL TESORO

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Las fantasía popular es propicia al relato legandario y especialmente sensible a los tesoros ocultos.

Vivimos con los viejos dioses, los pobladores de las aguas, del aire, los de bajo tierra. La otra parte, a veces también vinculada a este mundo de sueños, deseos y leyendas y otras, simplemente reflejo de lo que denominamos historia, está dominada por una envolvente fantasía popular, especialmente sensible a los tesoros ocultos nunca encontrados.

 
Es la Tierra Mágica de Galicia, aquella que bién podría empezar en Valadouro, que le dicen el Valle de Oro aunque nadie recuerda dato histórico que acredite la existencia de tan precioso metal. La misma suerte que corren los Montes próximos de las Tierras también llamadas de Ourol que baña el río Landro; de aguas cristalinas y de preciados cuentos es el espejo nostálgico de las almas que habitaron sus riberas que aún hoy se pierden en el mar de las ausencias.
Con razón muchas veces se habla del mar gallego como el mar de soledades, donde la inmensidad cobra vida y uno puede olvidarse del mundo, cuando se asoma y gusta de sus leyendas.
Muchas de estas historias empiezan con un dicho o un refrán de la tradición oral. Como aquel refrán ?Valadouro, en cada pena seu tesoro?. Tesoros no se encontraron, pero bien se puede referir a la generosa riqueza que desde la emigración trajeron, los indianos que un día volvieron triunfantes tras hacer ?las américas?. (Eran pues así, al otro lado del Atlántico los que respondían al nombre de ?Hijos del Valle de Ouro?
Pero no todos los tesoros se quedan en preciosas metáforas, porque sí hay tesoros galaicos y celtas, algunos conservados en nuestros museos, mientras otros continúan bajo algún pedazo de tierra, oculto y seguro que a buen recaudo.
Siempre se identificó el término tesoro con los materiales valiosos con piedras preciosas, materiales símbolo de riqueza.
Pues también los hubo. Oro lo había y abundante por ejemplo, en los montes de Valdeorras y también en el Sil. Lo descubrieron los romanos que lo consiguieron gracias a su aguzado ingenio, del que ha quedado la más clara evidencia en las vecinas Médulas bercianas. Y en Galicia en Montefurado donde, la codicia romana fue quien, incluso de desviar el curso del Sil.
Son principalmente las leyendas medievales de las que les hablamos las que cuentan el secreto de otros mil tesoros escondidos aún bajo rocas paleolíticos, y porque no bajo la protección de algún ser mítico.
Dicen los ?Disques Gallegos? que en el castro de Marcelín, de Agolada está escondido el tesoro de la reina Marcelina. La tradición cuenta que en este Castro, vigía de cien horizontes, situado en la parroquia de Merlín? habitó una reina que, sin saber muy bien porqué, dejó oculto un fabuloso tesoro detrás de una puerta de piedra.
Las leyendas medievales se mezclan en muchas ocasiones con personajes pertenecientes al mundo de los elementales o espíritus de la Naturaleza. Es el caso de las mouras: reinas bellas, de cuerpo diseñado para el amor y el engaño.
Son seres fantásticos, unas encantadoras mujeres, que guardan impresionantes riquezas, de las que sólo disfrutan ellas y ocasionalmente algunos humanos si aciertan a desencantarlas o a cumplir ciertos caprichos.
En ocasiones moran en ríos o en pequeñas lagunas? lugares que además se prestan para otro tipo de leyendas sobre ciudades o tesoros sumergidos. El de la Atlántida, ciudad hundida bajo las aguas de la Laguna de Xarfas, que quedó sumergida con toda su inmensa riqueza.
Pero el tesoro que aún hoy ansían muchos cazadores de tesoros y de fortunas es el que podría estar bajo las aguas de la Ría de Vigo, en el estrecho de Rande. La leyenda del Tesoro de los Galeones sumergidos empezó allá por el 1703 y todavía no se ha escrito su último capítulo. Algunos tuvieron suerte y encontraron parte del tesoro, la plata y las piedras preciosas que duermen en el fondo de la bahía. Sin embargo, la gran mayoría se fueron con las manos vacías y son muchos los que creen que bajo las aguas oscuras y fangosas sigue reposando un auténtico El Dorado.
Tesoros escondidos, tesoros encontrados, otros ansiados, algunos robados y muchos, seguro que inventado? pero el caso es que en Galicia reina la Tierra del Tesoro, esa que brilla cuando el sol busca en el mar su refugio, para que no la sorprenda la luna? No fuera ser que la luna fuese la Bruja ?moura?!


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