Mapa de recursos


Corrubedo, Parque Dunar

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Corrubedo es el gran parque dunar de Galicia.

Nada existía hace 15 mil años, pero la naturaleza quiso empezar a trabajar en lo que hoy conocemos como el gran parque dunar de Galicia. El que lo visita lo mantiene en la retina de por vida y en la memoria hasta lo que ésta alcance.

 
Porque en Corrubedo el mar brilla de una forma especial, y hoy, por suerte, el sol juega con la luz y podemos admirar las distintas caras que nos ofrece del parque.
Es un paraíso de mil hectáreas, 5 kilómetros de costa en el que se concentran todos los ecosistemas. Desde este mirador buscamos la vista general. A nuestros pies las marismas de Carregal se llenarán de agua con la subida de la marea. Es la laguna de agua salada, aunque también se forma con aportes fluviales de los ríos próximos. Y al fondo, en la bocana un hermoso corredor verde.
Esta zona forma parte de una de las tres rutas del parque, el bautizado como el camino del mar, que dicen que recorrió el apóstol santiago en su caballo y que éstas piedras son las huellas que dejó a su paso.
En el camino del agua visitamos la laguna de Vixán, esta enteramente de agua dulce. El viento y el mar fueron los culpables de su formación y, seguramente, de ocultar la ciudad que dicen que descansa bajo sus aguas, aguas llenas de juncos y de aves que la disfrutan.
El camino del viento es casi el más esperado. La gran duna móvil es un gigante con pies de arena, de los mayores del norte peninsular. Este coloso de un kilómetro de longitud puede alcanzar los 16 metros de altura y 250 metros de ancho. Los vientos la acunan suavemente y la van deslizando hacia el interior, unos centímetros cada año.
Nos acercamos ya a la playa, 5 kilómetros de costa abierta. Para acceder a ella atravesamos el senderos de pasarelas que atraviesan dunas fijas y cordones de dunas activas.
Atravesamos la distancia que nos separa de la playa lentamente, porque el mar casi nos hipnotiza.
Bajamos a la arena para emborracharnos de sal atlántica.
Y aquí nos quedamos, escuchando atentos el suave cantar de las olas.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook