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El Parque Real

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Cualquier entrada a Ferrol está presidida por un hermoso parque.

Cada época tiene un encanto, cada espacio una esencia y cada ciudad un buen reclamo. El de Ferrol sin duda es su ría y sus brisas. Y seguro que por sus brisas brotan tan frescas flores. Cualquier entrada a la ciudad la presiden un buen jardín, joven, viejo, urbano, de intenso verde y sencillo o simplemente cromático.

 
En cualquiera de ellos, destaca el exotismo y la belleza.
El paseo marítimo de Caranza y el parque Camilo Alonso Vega, es una de las opciones en el barrio más populoso de Ferrol.
Los jardines de la plaza de "O Inferniño" de amplias dimensiones, es el ideal para ver la combinación entre espacio urbano y naturaleza.
El Parque del Pilar resulta perfecto para rodearse de un espacio verde, sobrio y joven, como lo son todavía sus ejemplares.
O los jardines de la Plaza de Sevilla que ya forman parte de los viejos recuerdos de los ferrolanos.
Todos tienen su historia, sus ejemplares arbóreos representativos, y sus peculiaridades como este que aunque no se suele reparar en él para muchos sigue siendo la esencia de las 4 principales calles de Esteiro que se demolieron cuando se renovó el viejo barrio. Sea cual sea la entrada a la ciudad que escojamos todos tienen como especial referencia, el Cantón, los Cantones, o la Alameda: realmente se trata del mismo espacio, todo depende de a quien le preguntes.
La alameda era la zona verde más antigua de Ferrol, la sombra más fresca para pasear por aquel entonces bajo álamos y moreras. Su tamaño se redujo en 1858 a lo que es hoy, restos de la Alameda de los Cantones, la Alameda de Suances y la de la calle Irmandiños.
Los Cantones siguen la línea general del Arsenal y el Astillero, los buque insignia de la ciudad que dicho sea de paso, siempre habían condicionado la disposición de los jardines de esta zona.
Los Cantones Bajos, de estilo francés, nacen a mediados del XIX con el fin de rellenar el foso que bordea la muralla del Arsenal y así poder disimularlo con laureles romanos, granados, acacias y lilas. Hoy sólo ha variado su enlosado y alguna que otra especie nueva.
El Cantón de Molíns de la misma época, se diferenciaba por la gran alineación de magnolias que definía muy bien lo que hace años era la Plaza de la Constitución, el espacio intermedio entre el antiguo ayuntamiento y las instalaciones militares. Los jardines de las Angustias, que siguen igualmente la línea de los recintos navales, ocupan parte del antiguo "Campo del Reverbero" cedido por la Marina en 1864 al ayuntamiento. Esta plazoleta de representativos monumentos amplia cada año sus especies en homenaje a los escritores del Día das Letras Galegas. (el ombú (Rosalía de Castro), tulípero (Celso Emilio Ferreiro)
Cada lugar emblemático de la ciudad se rodeó en su día de un hermoso parque; Amboage se consolidó como parque de recreo.
El del antiguo Hospital de la Caridad, renovado hace pocos meses es lugar para la cultura a pasar de su reducido espacio.
El Baluarte de San Juan el escondite de los bohemios y de los enamorados los Jardines de Herrera y los de San Francisco los favoritos de los amantes de la historia y de las mejores vistas.
Pero para los que buscan el parque por excelencia Ferrol guarda un Real Parque, el parque Reina Sofía, antiguo "Huerto de los Frailes". De todos los espacios verdes atesorados por una sólida tradición ciudadana, éste parece ser el mejor adaptado a la actualidad. No pierde su aire de jardín histórico, convirtiéndose también en el mayor jardín didáctico.( Aquaciencia y el aula de ecología urbana ofrecen un recorrido por el cuidado del medio ambiente que hoy se necesita.
Es decir, que aquí se aprende caminando como en las academias clásicas. El Parque Reina Sofía conserva otros elementos del pasado para el esparcimiento que los más jóvenes ya no recuerdan: por ejemplo la vieja pista de baile o el estanque y la fuente parisina, rodeados de los bustos de ocho próceres vinculados a la ciudad en la época de la Ilustración y del siglo XIX.
Todos ellos son aspectos curiosos para el Rey parque de una ciudad que se cubre de aires de primavera ahora que ya está cerca el verano, Aspectos que no dejarían de asombrarnos si nos fijásemos en cada uno de los espectaculares ejemplares que aquí todavía crecen.


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