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El Romántico Paseo

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Demos un paseo romántico por Sargadelos

A este lugar le llaman el Paseo de los Enamorados y nos permite conocer el emporio de la antigua Real Fábrica, con el pazo residencial y la casa de la Administración, que son edificios con historia. El paseo es nuestro punto de partida en busca de los espacios naturales de interior, idílicos por el hacer de los ríos.

 
Si hablamos de romanticismo en la Mariña es obligado visitar: El paseo de los Enamorados, de Cervo. Un lugar donde las aguas del río Xunco recuerdan lo que ha sido el Sargadelos del Siglo XVIII. Porque en este hermoso paisaje se asienta uno de los complejos industriales más antiguos de toda la península.
El pazo de Don Antonio Raimundo Ibáñez, fundador de esta importante fábrica de cerámica, aún conserva signos del esplendor pasado, como el escudo de España con el toisón de Oro.
La Casa de la Administración hoy, es sede del Real Patronato. Y la antigua siderurgia ha dado paso a este espectacular complejo, donde arte, cultura y tradición se mantienen.
Si subimos a alguno de los miradores, podremos contemplar una espléndida vista de toda la costa, así como parte del interior de los municipios de Cervo, Xove e incluso, Viveiro.
Es aquí, en lo alto donde nace otro río: el Cobo, que a pesar de su corto recorrido. Tan solo 18 kilómetros. Tiene algunos rincones para ser admirados. Como en este lugar. Donde se dice que antiguamente pasaba uno de los caminos reales de la parroquia de Lieiro.
El curso del Cobo muere en San Cibrao, en pleno mar Cantábrico. Y es aquí, donde cambiamos nuestro paseo fluvial por el marítimo.
Porque en San Cibrao hay muchos lugares donde descansar. La playa do Torno, por ejemplo, es ideal para relajarse y tomar el sol. Y si buscamos un poco de historia subiremos hasta el Faro de la Atalaya. Que en realidad son dos estructuras. La antigua de 1860, y la moderna construida en los años 70. Este es uno de los pocos faros que aún continúa habitado. Desde aquí, podemos tener una espectacular vista del mar con sus legendarias islas Farallóns, donde habita la singular sirena Maruxaina. Así como de toda la costa hacia Burela donde abundan los acantilados y calas. Como esta de Rueta, donde desemboca nuestro romántico río Xunco. Y donde nosotros ponemos fin a un viaje por ese Cervo tranquilo y reposado, al que un tiempo perteneció Burela, que conoceremos en breve.


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