Mapa de recursos


El Antiguo Reino de Galicia

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Una entidad histórica que perduró a lo largo de 1.000 años, parte de ello como reino independiente.

Durante esta parte de nuestra historia cabe destacar un hecho muy importante: la península Ibérica estuvo dividida en dos territorios, la Hispania y la Gallaecia. Porque Galicia fue, juntamente con Asturias, el único país no incorporado al Califato de Córdoba.

 
Dicen que fue el primer reino de Europa. Que existió ya desde el siglo V. Galiza abarcaba desde el río Duero, hasta Cantabria y León. Era el reino gallego de los suevos.
La integración de Galicia en el reino de Asturias se produce entre el reinado de Alfonso I y el de Ramiro I, ya en el siglo IX. Entre los aspectos determinantes para la consolidación del reino está la noticia del descubrimiento del sepulcro del apóstol en Iria Flavia, y el papel que desempeñan las sedes episcopales y los monasterios. El reinado de Alfonso III a finales del siglo IX pretende mantener las tierras de Galicia bajo control mediante el nombramiento de herederos de la casa real para el gobierno. Estas medidas no calmaron los continuos conflictos entre los nobles gallegos y los monarcas asturleoneses.
El reinado de Alfonso VI fue de vital importancia, sobre todo porque impuso las peregrinaciones a Santiago, aunque el culto a las reliquias del Apóstol habían comenzado ya durante el reinado de Alfonso II. Es en este momento cuando Galicia pasa ya a tener su configuración actual, y comienza una época brillante para la Galicia medieval.
Nos situamos ya a comienzos del siglo XIII. Alrededor de dos ejes fundamentales comienza la urbanización de Galicia: el Camino de Santiago y la ruta de la costa, que permite la creación de núcleos comerciales.
Gracias a las vías xacobeas nacen poblaciones como Arzúa, Melide o Portomarín. Y puertos estratégicos como A Guarda, Noia, Baiona, Muros Coruña, Betanzos o Viveiro entre otros.
Este fenómeno urbano tiene mucho que ver también con la revitalización de las ciudades episcopales Lugo Ourense Mondoñedo y Tui, a las que se suman Santiago, a Coruña y Betanzos como las siete capitales del reino de Galicia. Durante estos años las ciudades viven su época dorada. En Ourense por ejemplo la población era de 3500 habitantes en el año 1445. En Pontevedra a mediados de siglo se habla de 5500 habitantes. Se produce una expansión del viñedo que junto con el salazón copa la actividad comercial.
Después de siglos de desarrollo cultural, social, y económico el XIV viene acompañado de hambruna, peste y miseria. Los conflictos entre la nobleza tuvieron consecuencias para toda la sociedad. Hasta el inevitable estallido de la revuelta irmandiña en 1467. Sobre el papel el reino de Galicia existió durante catorce siglos, aunque la realidad política lo limita hasta el fin del siglo XV, nada menos que mil años.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook