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El Salto de Agua

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Nos interesa el Toxa por su importancia ecológica.

Algunas especies de aves y mamíferos han creado su hábitat perfecto en el curso de este pequeño pero hermoso río, como por ejemplo el mirlo acuático o la lavandera cascadeña; o la nutria y el tejón, por no decir las ardillas que viven en las carballeiras próximas, muy abundantes y frondosas, en toda la comarca del Deza.

 
Son sus aguas de aquellas que lo dan todo: han dado en su día la fuerza necesaria para abastecer estos viejos molinos. Seguro que no nació aquí el dicho aquel de que ?agua pasada no mueve molino?? pues aquí hasta la más ligera gota sigue haciendo historia.
Dan también la frescura precisa para que sobre este pequeño curso algunas especies creen su mejor hábitat.
Porque el Toxa, antes de ser río, es fuente de vida, con las más variadas y hermosas plantas como protagonistas en un éxtasis de verdes y otros colores.
Lo cierto es que caminado por estas riberas del Toxa, todo un referente ecológico de la comarca, da la impresión de que el paisaje aquí descansa de toda tensión (aprecio) humana, a la sombra de viejas carballeiras y del más puro bosque autóctono.
Y todo río y bosque que se precie crea su idílico y mítico lugar. En esta ocasión, lo hace a menos de un kilómetro de su más espectacular rincón, vaya de esos escondites que enamoran y alimentan las tradiciones, dicen que atando dos ramas en este real bosque gallego, se vuelve a tener una nueva vida después de la muerte.
Sin darnos a penas cuenta estamos frente a este gran espectáculo: la catarata del río Toxa guarda el atractivo de los misterios, la certeza de un tesoro que ha permanecido oculto durante siglos.
Las aguas del río Toxa bajan calmadas al amparo de la umbría hasta que saltan y deslumbran con su vuelo. La cascada, «fervenza» en gallego, no vive ni un solo día del año sin que cambie su aspecto, sin que modifique sus luces, el impulso de su salto, o el rumor de las aguas que embruja a cuantos se acercan a contemplar el prodigio.
La «fervenza» y el río se funden en un paraje que, como ya hemos visto, al margen de las aguas, algo tiene y tuvo de leyenda.


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