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SOBRE EL CIELO DE GALICIA

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Los aeropuertos gallegos han batido records en el 2006.

Seguridad en tierra y seguridad en el espacio aéreo: la Torre de control de Lavacolla –dotada de alta tecnología- controla cada año a setenta mil aeronaves que sobrevuelan Galicia.

 
Nos hemos subido al cielo para enseñarles cada recodo de esta verde tierra. Nos hemos perdido en la inmensidad, para alcanzar como si fuésemos un pájaro, lugares imposibles. Les hemos descubierto Galicia a cielo abierto.
Mostrándoles que cada elemento, desde la altura, adquiere importancia per se. E incluso, nos hemos puesto el equipo y saltamos al vacío para que ustedes viesen que todo es posible. Nos hemos embarcado en muchas aventuras.
Pero aún así volar no está al alcance de todos. El espacio aéreo tiene normas y está vigilado. Las torres de control observan las aerovías celestes. La de Lavacolla es la más importante del noroeste. Y es que sino fuese así, podría ser un caos. Al año sobrevuelan nuestros cielos más de 100.000 aviones.
Los aeropuertos gallegos han batido records en el 2006. Más de cuatro millones de viajeros han estado en alguna de nuestras terminales. Alvedro, Peinador y Lavacolla crecen a un ritmo espectacular. El aeropuerto de Santiago, para que se hagan una idea, ha incrementado su volumen de actividad en el mes de noviembre en un 200%. Para ello, han tenido mucho que ver las líneas de bajo coste, que nos permiten surcar los cielos a un precio asequible al bolsillo.
Hoy, volar hasta Galicia o desde aquí, resulta seguro. Una plantilla de controladores aéreos muy bien formados y unas medidas de seguridad modernas y efectivas, nos dan la certeza de que podemos volar con todas las garantías. De este modo subir hasta el cielo, además de ser cómodo, nos hace sentirnos un poco más libres.
Y si no, les proponemos que hagan un ejercicio. Olvídense de preocupaciones. Déjense llevar y miren a lo alto. Da igual en que lugar estemos. Observar es descubrir. Tanto limpios como salpicados por nubes. Admiren como en cada momento del día nuestros cielos tienen algo especial. Misterioso. Mágico.
Los momentos más espectaculares son al alba o al atardecer. Cuando verdes, amarillos, azules y rosados se entremezclan formando una bonita paleta de colores. Descubran los matices del mar y el fuego del sol, porque todo esto ocurre sobre el cielo de Galicia.


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