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Tierra del Valadouro

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Entre la sierras del norte de Lugo camino de la Mariña se encaja O Valadouro.

Encajado entre montañas, Valadouro es un municipio atractivo con interesantes propuestas para el ocio, atractivos paisajes y un variado patrimonio monumental como la capilla románica de Santa Filomena, en plena montaña de Cadramón, el pazo de Gradaille o los molinos recuperados.

 
O Valadouro fue mar y ahora lo añora, aunque a 13 kilómetros de él lo divisamos desde las cumbres de O Cadramón, o la Serra do Xistral.
El futuro y la esperanza de O Valadouro está en su pasado más remoto.
Restos de mamoas, arcas, y otros enterramientos comienzan a ser descubiertos y pueden convertir este ayuntamiento en un punto de referencia del megalitismo.
Porque en otros aspectos el ayuntamiento ha tocado techo.
Pero O Valadouro tiene todo lo que se le puede pedir al mejor fin de semana imaginable. La lista continúa y ahora les vamos a mostrar todos los rincones por los que merece la pena que se cree aquí una casa de turismo rural, y en breve un hotel de 3 estrellas.
De los restos ya catalogados visitamos el monumento funerario conocido como el dolmen de Santo Tomé. Y el prado das Chantas.
Pero están a la espera del dictamen de los arqueólogos varios restos del paleolítico, e incluso un posible enterramiento de círculos concéntricos.
Paso a paso nos parece más fascinante la historia de este municipio que no se puede separar de la del vecino Alfoz.
Es probable que hablemos mucho de estos restos en breve, mientras tanto también dan para muchas líneas ermitas románicas como esta de Santa Filomena. Datada en el siglo IX, tan sólo queda en pie el presbiterio.
Entonces las enseñanzas sobre el pecado eran muy directas.
Para redimirse está el Via Crucis de Santo Tomé.
Muy cerca se celebra la pagana rapa das bestas.
Dicen que en Santa Cruz hubo un monasterio benedictino , tan sólo encontramos ahora la Iglesia de Santa Cruz, a la que llaman catedral do Valadouro. En su fachada están las curiosas cabezas trofeo de la época celta que Cuevillas llamó cabezas de muerto: Adán, Eva y la serpiente.
Seguimos con los muertos, porque lo que nos ha atraído hasta aquí es la historia del crimen de santa Cruz, el asesinato de un cura y sus 3 criados el siglo pasado.
En arquitectura civil el edificio mejor conservado es el Pazo de Gradaille del siglo XVIII posesión de la familia fundadora del periodico ?El Progreso?.
Alzamos la vista ahora al paisaje.
Hay dos rutas marcadas en O Valadouro, la de los picos y la del agua.
Este es Pozo de Onza, porque esto es un pozo. Un escondite donde el encanto empieza por el nombre del río: Valdeinfernos. La leyenda transformó el sonido de la fervenza, en el grito de una dama a la que no devolvieron su peine de oro.
Si hablamos de agua hay que visitar el Río Ouro que le da nombre al paisaje, también le daba oro? Lo que es real son sus 29 kilómetros de curso desde el Cadramón hasta Fazouro.
Y donde hay tanto agua siempre hay bonitos molinos.
De la belleza y la rica historia no se vive, y aunque O Valadouro tuvo una feria y una mercado a los que venían a comprar de toda la comarca, también vivió una época dura. Todo quedaba a deber, no se podía progresar y la solución es sobradamente conocida: la emigración.
Aquellos hombres fundaron la Asociación educativa y de recreo ?Hijos del valle de ouro? en La Habana una de las más antiguas del mundo. Los emigrantes retornados que encontramos buscaron fortuna en Europa.
Luis llegó con una sartén y un plato a Alemania, pero a la vuelta a O Valadouro construyó una de las primeras casas de la zona nueva.
Hay casi tantos hijos de Valadouro fuera como aquí por eso el saludo nos pide un recuerdo para ellos.
La cultura tiene su máxima expresión en la revista cultural Búsola (centro sociocultural) en internet, con la colaboración de un insigne de esta tierra el hombre de teatro Manuel Lourenzo. Una prueba de que aquí van a su ritmo es la fábrica de mendroñas, el zueco asturiano que hay que calzar con zapatillas.
En O Valadouro conviven curas que no quisieron dar la comunión a mujeres en pantalón con la HOSPITALIDAD con mayúsculas. Aquí aún tiene otros sentido del tiempo.


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