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El Valle del Dubra

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El Tambre y su principal afluente, el Dubra, crean espacios de gran belleza.

Si nos subimos al Picoto de Arnexo, a nuestros pies se extenderá uno de los valles mas hermosos de la Compostela periférica. El Val do Dubra, del que dicen es de piedra recubierta por un manto verde.

 
Nuestro viaje comienza en una auténtica joya natural: o Val do Dubra. Más en concreto en las lagunas do Picoto do Arnexo. Un lugar digno de verse que dista tan solo a 20 kilómetros de Santiago de Compostela. Y como casi todos los humedales es el lugar idóneo para el paso de aves, aunque hoy no hemos tenido suerte. Simplemente hemos disfrutado de la calma de este maravilloso paisaje.
Estamos a más de 500 metros de altitud. Así que siguiendo nuestro camino llegamos al Picoto do Arnexo, donde nos hemos parado a observar todo lo que nos quedaba por explorar. Algo más de 100 Km2 de pura naturaleza.
A nuestra bajada hacia el interior del Dubra indagamos en su historia y descubrimos que tiene varias muestras arquitectónicas interesantes. Como esta iglesia de Paramos. Un ejemplo del románico rural gallego del siglo XIII.
O esta increíble necrópolis. Se llama Pedra do home. No tiene una fecha determinada, pero aún se aprecian perfectamente las formas de sus tumbas antropomórficas. Los espacios más vistosos, sin embargo, los descubrimos a lo largo del río. En los alrededores de Portomouro. Ahí, el Tambre recibe las aguas del Dubra.
Desde este punto podremos hacer varias rutas de senderismo, y así encontrarnos con este molino das Rodas, o dirigirnos al bosque de Cernadas. 300 hectáreas de variada vegetación que antaño pertenecieron al convento de San Martiño Pinario. Un entorno al que los monjes del siglo XIX supieron sacarle partido, ya que aquí venían en los periodos estivales a descansar y relajarse. Como ven, el lugar sigue reuniendo el atractivo suficiente para venir a disfrutarlo.
Nuestra ruta acaba en un sitio descubierto no hace mucho por los propios dubrenses. Esta impresionante cascada de Gontar. Más de 20 metros de salto de agua en caída libre. Y con este increíble espectáculo hídrico nos despedimos del valle más natural, el valle verde O Val do Dubra.


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