Mapa de recursos


A LA SOMBRA DE LA PIEDRA

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

En la piedra monumental podemos encontrar las huellas históricas de un rico pasado.

Hacer el Camino de Santiago por cualquiera de las siete rutas xacobeas puede ser una enriquecedora experiencia personal y cultural, al margen de los motivos espirituales o la búsqueda del contacto con la Naturaleza.

 
A través de las diferentes rutas jacobeas que llevan a Compostela, el peregrino puede conocer diferentes pasajes de la historia de Galicia. Muchos de ellos están escritos a cincel en las piedras de los monasterios.
Buenos ejemplos de ello son el Monasterio de Oseira, también llamado ?El Escorial Gallego?, y el Monasterio de Sobrado dos Monxes, que cuenta con un albergue de peregrinos en sus dependencias.
Una muestra de la relación entre el Camino de Santiago y los monasterios es el de Samos, situado a 43 kilómetros de Lugo.
Fundado en el S.VI, los peregrinos que aquí llegan tienen la posibilidad de reconfortar su mente, su alma y su cuerpo, al tiempo que descubren la historia que esconden sus piedras.
Comenzamos nuestra visita en el Claustro de las Nereidas, obra del siglo XVI, que debe su nombre a las figuras de la bella fuente barroca que lo preside.
En él se encuentra la biblioteca, con más de cincuenta mil volúmenes desde el siglo XVI a nuestros días, además de varios incunables y una colección de pergaminos. Pasamos al mayor de los dos claustros de la abadía. Éste es del siglo XVII y es uno de los más grandes de España. En el centro se yergue una imagen del Padre Feijoo, que fue monje de Samos y gran ilustrado.
Las paredes del primer piso de este claustro relatan a través de sus frescos pasajes de la vida de San Benito, padre de la orden Benedictina, que administra el monasterio. Entre las dependencias de este piso, nos encontramos una inscripción que nos recuerda el paso del poeta Ramón Cabanillas por este monasterio, al cual dedicó una serie de poemas.
Desde este claustro se accede a la sacristía, de finales del siglo XVIII, y desde aquí a la iglesia, majestuoso tempo barroco de la misma época. Llama la atención su cúpula, semiesférica en el interior y octogonal en el exterior.
En la iglesia encontramos veladas referencias al Camino de Santiago, como una imagen del apóstol. También una efigie del Rey Alfonso II El Casto, educado en este monasterio, y uno de los primeros peregrinos a Compostela.
Los monjes de Samos se rigen por la máxima ora et labora, oración y trabajo. Pero también está entre sus obligaciones atender a peregrinos y visitantes en una vertiente espiritual y física. Para ello abren las puertas de su hospedería, con habitaciones como ésta, a quienes deseen compartir con ellos su vida monacal.
El bullicio del albergue se contrapone al silencio y a la calma que reina dentro de los muros de la abadía. Todos los días acoge a un buen número de peregrinos que llegan en busca de un merecido reposo.
Además de una cama y una ducha, los peregrinos que así lo desean reciben un tratamiento gratuito de podología, gracias a una iniciativa de la Universidad San Pablo-CEU, que cuenta con el apoyo de la Xunta de Galicia.
El Monasterio de Samos es visita obligada para el peregrino y para el turista, una combinación perfecta de naturaleza, ocio y cultura.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook