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PLAYAS DE SEPTIEMBRE

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El mar de septiembre en playas casi solitarias.

Cuando el verano se nos escapa, en la playa solo quedan olas de luz para marcar los límites y algunos jóvenes, paseantes o bañistas tímidos, que navegan en busca del paraíso.

 
Llegamos a la playa con el grupo de Arealonga Surf Class. Nos hemos unido a ellos porque queremos aprender un poco de este deporte. Lo primero que toca es correr para ir calentando, después continúan los ejercicios de estiramiento y ya para finalizar Juan, el monitor, nos enseña algunos consejos sobre como colocarnos en la tabla. Ahora si estamos listos para coger olas.
Este deporte está al alcance de cualquiera solo se necesita saber nadar, aguantar unos 15 segundos la respiración bajo el agua, y tener sobre todo muchas ganas de aprender. Después de eso estamos preparados para divertirnos haciendo surf o body board.
El espectáculo visual es increíble aunque hoy, la verdad, la mar no acompaña, así que nos relajamos en la arena mientras disfrutamos viendo a nuestros compañeros esperar las olas.
Dejamos atrás a Juan y a su grupo en la playa Rio Sieira y partimos a explorar la zona. Lo primero que nos encontramos es el largísimo arenal das Furnas, que en realidad son 3: Furnas, Xuño y Basoñas unidas entre sí sin divisiones aparentes.
La belleza del paisaje nos deja ensimismados. Esta es una playa de película, y no lo decimos por decir ya que en este paraje se rodó la película ?Mar Adentro?, de Amenabar.
Estos días parece que algunos se resisten a dejar de tomar el sol, y continúan sacando provecho a lo que queda del verano.
Caminamos. Y al final, de este largo arenal descubrimos la laguna de Xuño, cubierta por un espeso manto de vegetación. Nos detenemos a observar las aves que salen a nuestro encuentro. A las libélulas, y a los pequeños pajarillos que nos miran curiosos. Desde la laguna subimos hasta lo más alto del monte da Curota y allí, a distintas alturas contemplamos las hermosas vistas que se extienden a nuestros pies. Empezamos con las Furnas, Rio Sieira y Xuño.
A la bajada nos detenemos un rato para no perder detalle de los que se esconde en este monte, y estos hermosos caballos salvajes nos salen al paso.
En el siguiente mirador cambiamos de paisaje arenoso. Ahora lo que observamos es el Complejo dunar de Corrubedo. Aunque la mejor perspectiva de este parque se aprecia como ven desde el Monte Taume.
Para finalizar, hemos dejado las mejores vistas. Aquí es obligado sacarse una foto. Estamos viendo la increíble ría de Arousa en toda su magnitud. A illa con su largo puente que la une a la costa.
A este lado, A Pobra do Caramiñal y Santa Uxia de Ribeira se distinguen perfectamente, y en frente, Vilagarcía, Vilanova de Arousa y Cambados; y algunos, hasta llegan a ver incluso más lejos.
Nosotros hemos decidido acabar nuestro viaje al lado del mar, pero de un modo especial. Para ello nos dirigimos a una de las muestras castrexas mejor conservadas: el castro de Baroña.
Situado en un extremo del litoral del Barbanza y rodeado de playas se erige este castro único, ya que es de los pocos que están situados al lado del mar. Dicen que es porque sus antiquísimos pobladores se dedicaban al comercio.
Lo que está claro es que este castro es increíble. Todos los que vienen se quedan impresionados, porque desde esta atalaya todo parece diferente. Es lo que tiene, la magia de Galicia y sus ancestros. O simplemente la nueva luz de septiembre.


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