Mapa de recursos


Cuando el Miño se hace Mar

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

El Miño nos ha devuelto la serenidad perdida, que la ciudad no conoce este mar dulce.

El paisaje se ha teñido de otoño en Coles, para que busquemos el contraste entre el agua, el verde de los prados, el multicolor de los viñedos... y las fragas.

 
Sigamos pues el sendero que bordea el arroyo de O Corvo, escuchando su canto... Hallemos refugio entre los carballos de Cambeo... Y sintámonos mas libres en el espacio que la Naturaleza configura en Miegodevila...
Ya es tiempo de asomarnos al balcón que nos permite alcanzar con la mirada los caminos del agua. Los regatos van en descenso procurando el abrazo del Padre Miño. El gran río es, aquí en Coles, mar dulce... En A Barra, baja ya sereno en su trayecto hacia la urbe. Nos deslizamos sobre su lomo buscando el paisaje que nos asombra mientras la luz de la tarde todo lo refleja en el espejo del agua. Incluso, las pequeñas embarcaciones que aguardan primaveras en su refugio natural... o tal vez, en este tiempo calido del Sanmartiño, se decidan a navegar para disfrute de quienes practican el esquí náutico... Desciende el Miño hasta Rivela. Es todo un espectáculo entre el plata y el azul, un tiempo mínimo que pasa en calma...Seguimos navegando, hasta pasar bajo el camino de hierro que recorre este paisaje, para llegar a Rivela, la ciudad del agua entre orillas verdes: un lago de belleza que estalla ante los ojos. Los resplandores de la tarde, ya coronan el horizonte de esta Tierra de Coles.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook