Mapa de recursos


MIRADOR DE AROUSA

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

En la ribera norte de la ría de Arousa descansando cerca del mar nos encontramos el castro de Neixón.

Lo primero que aparece ante nosotros, en la península de Neixón, ya en la costa de arousana de Boiro, es un antecastro que se conoce como Neixón Grande, con restos de un foso y una muralla. A unos cien metros ya se aprecia el Neixón Pequeño mas cercano a la Ría.

 
En realidad hay dos castros el que llaman pequeño y el grande. Ambos están prácticamente juntos. El pequeño se considera que es el más antiguo, y el grande ubicado en una extensa zona de pinares, resultó de una ampliación de este último.
Por tanto, teniendo en cuenta los objetos encontrados en el complejo se puede decir que su antigüedad se remonta al siglo VII a. C, y se estima que estuvo habitado hasta el siglo IV d. de C.
Su estructura y los hallazgos encontrados durante las últimas excavaciones, dejan de manifiesto que esta zona tuvo una importante influencia romana. Esto plantea la idea de que los castrexos que lo habitaron han jugado un papel muy importante en el comercio de la zona. Se negociaba con estaño, oro y cobre; y se comerciaba con aceite y vino. No en vano por aquí cerca, hay que tener en cuenta que se encuentra la via Per Loca Marítima.
Y es que la influencia del mar en el municipio de Boiro siempre ha sido muy importante. Su flota cuenta con unas 300 embarcaciones que se reparten entre el cultivo del mejillón, la pesca artesanal y el marisqueo a pie y de flotación. Por ello, en la zona abundan numerosos puertos y desembarcaderos como este de Cabo de Cruz. Ubicado en la punta del Cabo y delimitado por este explicito símbolo esta es la fachada más marinera del pueblo que cuenta con tres muelles. Este que vemos es el más antiguo.
Ya en tierra nos encontramos con el muelle viejo, del siglo XVIII, un fondeadero de piedra formado por dos espigones entre los cuales descansan generalmente pequeñas embarcaciones.
En la dársena más moderna se encuentra el grueso de la flota. Fue construido allá por los años ochenta y desde aquí, nos embarcamos en el bateeiro de Xosé Ríos ?Coraxe? para conocer más de cerca como los boirenses viven la mar.
Uno de los productos estrella del lugar son sus mejillones. Por eso hemos decidido embarcarnos para comprobar in situ por qué este molusco Arousano tiene sello de calidad, y denominación de origen.
Aquí hay en torno a unas 500 bateas y cada una de ellas puede llegar a producir una tonelada de marisco al año. Xosé nos enseña como desdoblan sus compañeros el mejillón para que vaya creciendo más sano y fuerte. Y después, en plena batea nos muestra la calidad de este molusco de considerables dimensiones.
De regreso a Cabo de Cruz y antes de marcharnos descubrimos que no muy lejos del puerto hay otro castro. Castro do Campo actualmente conocido como Achadizo. Es del siglo V a. C y uno de los más importantes ya que ha sido el primero en ser investigado científicamente, allá por el 1923, y el encargado de llevar a cabo esta ardua labor ha sido el Seminario de Estudos Galegos.
Si suben hasta a Serra do Barbanza podrán hacer estupendas rutas de senderismo, y seguir descubriendo las huellas del pasado en esta extensa necrópolis, que cuenta con más de 39 túmulos.
Nosotros nos hemos detenido en a Casa do Páramo, una cámara mortuoria colectiva hecha con siete grandes pedruscos verticales creando un espacio circular en cuyo interior, podremos ver un grabado histórico del dios Lug.
Además, desde lo alto podrán disfrutar de unas estupendas vistas de la ría de Noya y por supuesto de la de Arousa también.
Y desde el pinar del Castro Neixon, donde hemos iniciado este viaje, nos despedimos de nuestro recorrido por el Boiro de ayer y de hoy.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook