Mapa de recursos


Escenarios de la Historia

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Galicia es un País milenario

Existe una tierra mágica por naturaleza, y es la nuestra. Un país que escribe su historia en piedras milenarias. Que esconde sus secretos entre dólmenes y menhires, que cuenta sus leyendas en castillos que aún están en pie

 
Navegamos permanentemente entre dos mundos, en la frontera entre la realidad y la quimera. Nuestros sentidos son la puerta a una naturaleza mágica, por donde se cuelan las más bellas historias y fábulas, a través de paisajes fantásticos. Historias que tienen como escenario los más hermosos lugares que conocemos.
Corrubedo nos deja pasear su arena, sentir que el mar brilla aquí de forma especial y la luz juega con las distintas caras del parque. El que lo visita lo mantiene en la retina de por vida y en la memoria hasta lo que ésta alcance. Muy cerca de aquí retrocedemos en el tiempo entre las murallas del castro de Baroña, donde los galáicos nos dejaron la huella que certifica nuestra historia. Hace 2000 años se asentaron en sus casas circulares en el corazón de la ría de Muros y Noia, nosotros los descubrimos en 1933.
Los seguimos en el tiempo hasta la antigua Lansbricae, la ciudad de San Cibrán de Lás. Un castro que llegaron a habitar 4000 personas entre los siglosI antes de cristo y II después de Cristo. Son 8 hectáreas de viaje al pasado entre los municipios de San Amaro y Punxin.
También sobre un castro se edificó en el siglo XIII el castillo de Soutomaior, que convirtió las tierras del Oitabén en el núcleo político del sur de Galicia.  Aunque no tiene excesivos elementos de construcción defensiva, en un castillo no podían faltar el puente levadizo y el foso por el que se accede al palacio. Y no podemos dejar de visitar su jardín, con fuentes, estanque, camelias, azaleas y los ejemplares más exóticos de los cinco continentes.
Subimos al monte da Peneda, donde hubo otro castillo, el de Castrizán, que decían que se unía con el de Soutomaior a través de un pasadizo. Aquí, donde disfrutamos de unas inmejorables vistas sobre la ensenada de San Simón, iniciamos la ruta del camino portugués a Santiago, que no encontó mejor vía para atravesar que el Pontesampaio, en la desembocadura del río Verdugo, donde se libro la batalla de liberación de Galicia contra las tropas napoleónicas y donde estuvo emplazada la fortaleza de San paio de Lutto (562), vinculada a Doña Urraca y a Xelmirez.
El camino portugués hacia Pontevedra nos lleva por la "Vrea bella da Canicouva", un antiguo camino empedrado, resto de una calzada romana que lleva al monte da Canicouva.
Buscamos ahora escenarios de nuestra historia en la Ribeira Sacra. Las aguas de Miño y del Sil acunan los paisajes sagrados en los que se concentran las parroquias más antiguas de la cristiandad. Aquí se dio la mayor concentración de monasterios y cenobios de la península. Desde el siglo VI, las órdenes religiosas más importantes se instalaron en estas laderas de retiro y contemplación. Hoy en día nada menos que dieciocho monasterios vigilan el silencio de la Ribeira Sacra.
Podemos alojarnos en uno de ellos, Santo Estevo de Ribas de Sil. A lo largo de sus cientos de años de vida sufrió múltiples modificaciones hasta que cayó en declive y algunas de sus partes se vinieron abajo. Pero el siglo XX trajo la modernidad, la declaración de Monumento Nacional y bien de interés cultural y, lo más importante, la restauración. De la mano de Paradores pasa a convertirse en hotel monumento de cuatro estrellas, todo un ejemplo de conservación.
Desde aquí podemos recorrer otros monasterios. Como de San Pedro de Esgos, que desde el año 573 vigila este cabo del mundo, y es el más antiguo testimonio de la vida eremita en Galicia o el de Santa Cristina, que llegó a ser el segundo en importancia de toda la Ribeira Sacra. No son todos, pero sí algunos de los más importantes escenarios de nuestra historia; visitándolos conocerá buena parte de nuestra razón de ser.


Necesita Flash Player.





Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook