Mapa de recursos


La Mirada Interior

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Carnota es Galicia y su paisaje mas puro

Al margen del turismo de veraneo, la gente viene a Carnota atraída por el paisaje y algunos curiosos elementos etnográficos, como el Hórreo mas grande de Galicia.

 
Visitemos la villa, asentada en el medio natural perfecto, frente al Finisterre, con un castro a su espalda y campos fértiles que miran al mar abierto. Desde el centro de la urbe recorramos el interior del municipio en busca de la cultura agrícola, con una mención especial sin duda a los hórreos, sobre todo a dos de ellos, el de Lira y el de Carnota, que rivalizan en dimensiones y monumentalidad. Éste último es considerado Monumento Nacional y el hórreo más grande de Galicia. Está situado en el entorno de la iglesia parroquial, y junto con esta, el palomar y la casa rectoral conforman un conjunto arquitectónico que impresiona.
En lo referente a la iglesia, fue fundada en 1775 bajo el estilo barroco clasicista. Su estructura mezcla la planta de cruz latina con la basilical de tres naves. Desde lejos destaca ya su torre campanario, de elevada altura y que se atribuye al maestro cantero Carlos Aboi. Pero la gente marinera por quien tiene gran devoción es por la Virgen de los Remedios, que se venera en la capilla de Nosa Señora dos Remedios, en Lira, construida en 1906. Unos dicen que porque allí se apareció la virgen y otros que los pastores necesitaban una capilla para oir misa.
Aunque el turismo viene aquí en busca de mar y su paisaje, y de la playa, ofrece Carnota algunos aspectos de interés en su patrimonio histórico. Si ascendemos hasta el lugar de Mallou, además de contemplar la belleza atlántica de este inicio de la Costa da Morte, nos encontraremos con un castro que comenzó a excavarse hace un año y que deja al descubierto la fascinación que despierta nuestra historia. Se trata de una citania de la Edad de Hierro con varias viviendas en la corona, que debió ser de carácter defensivo. Su estado de conservación es bastante irregular, pues muchas de las piedras que conformaban las viviendas, se utilizaron para la construcción de edificios y cierres de fincas cercanas.
De tradición emigrante, el edificio del ayuntamiento fue construido con los fondos aportados por la Sociedad de Hijos de Carnota en la Habana. Y si seguimos con construcciones civiles hay que destacar el molino de viento de Lariño que, contruido en 1914, hoy se encuentra muy deteriorado.Está situado en las proximidades de Punta Ínsua, donde la monumentalidad también es característica principal de su faro. Construido en 1920, desde entonces es testigo de los caprichos del mar. Caprichos como este, porque los atardeceres de primavera, en esta costa abierta, son un regalo para nuestros sentidos.


Necesita Flash Player.





Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook