Mapa de recursos


La Costa Bonita

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

La costa ofrece una alternancia de acantilados con amplias playas de fina arena

La estampa de O Vicedo, la ría y su costa se integra en un contexto de costa cantábrica de acantilados, escarpadas puntas y playas extensas. En el interior de la Ría, la acogedora playa de Arealonga cuenta con un bosque, un área recreativa y un paseo que comunica la playa con la desembocadura del Río Sor

 
Este paisaje atrae al turista que busca un mar diferente. El que no encuentra límites ni final y se pierde en el horizonte, el que nos da tranquilidad en las playas y se enfurece formando esculturas en la roca.
Desde la punta Fuciño do Porco el litoral es acantilado y montañoso, con oasis que nos dan una tregua para un chapuzón. Las escarpadas puntas de Sucastro y Abrela dan paso a la tranquilidad de las playas de San Roman y Areagrande, recogidas y poco concurridas para darnos un baño en nuestro recorrido. Aunque esta calma no fue siempre tal, porque estas rocas llamadas Os Castelos naufragaron en 1810 la fragata María Magdalena y el bergantín Palomo, en uno más de los accidentes que aún se lamentan en las costas más peligrosas de toda la península.
Fonte Suprado es un mirador de fácil acceso, en la carretera general y merece la pena detenernos. La de Toxido es una playa sin posibilidad alguna de acceso, si no es por mar. Aunque la protagonista es sin duda la isla Coelleira, a unos 500 metros de la costa frente a Punta do Embarcadoiro. Aquí existió el monasterio de San Miguel de la Coelleira, cuyos monjes iban a Viveiro a dar la misa, se dice que se fundó a principios del siglo V. pasó a manos de los templarios en el siglo XII. Hoy en día hay los restos y un faro, ya sin farero.
Llegamos a la Punta do Castro, pegada al puerto de O Vicedo y con un faro, que tiene enfrente su gemelo, el de Punta da Barra, que marcan la entrada a la ría de O Barqueiro.
La playa de Arealonga se lleva todas las visitas, orilla extensa para pasear, aguas tranquilas y vistas de postal. Desde aquí seguimos la brisa del mar que nos lleva hasta Bares. Es una península declarada sitio natural de interés nacional, con dos pequeños pueblos, la villa de Bares y el puerto. El viento es el mayor protagonista en esta franja de tierra que se quiere comer el mar. La playa ofrece unos colores de estampa caribeña, y vale la pena caminarla hasta el puerto fenicio, que por los restos encontrados datados en el siglo VII, es el más antiguo de Galicia. Y podemos caminar hasta el faro, de 11 metros, uno de los pocos en los que vive el farero que vigila la zona.
Ya en el municipio de Ortigueira el litoral es una sucesión de acantilados y rocas esculpidas, es la costa xuncos, entre Bares y Ortegal. La playa de Picón está casi siempre desierta, aunque tiene unas escaleras de vértigo para acceder a ella. Y aquí nos quedamos, paseando por la costa de Loiba, con las caídas más impresionantes de esta costa bonita.


Necesita Flash Player.





Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook