Mapa de recursos


Meira de la Sierra

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Sus espectaculares paisajes y el monasterio son solo algunos de los reclamos de este bello municipio lucense.

Meira fue el epicentro de la antigua e histórica Bretoña y es, en la actualidad, una villa hospitalaria crecida al pié de la sierra de la que tomó su nombre. Tiene además este municipio lugares de ensueño para pasar unos días de descanso.

 
Aunque el camino de Santiago no pasa por aquí los peregrinos se desviaban para descansar en su monasterio. Estamos en Meira, en la provincia de Lugo. Estas tierras fueron donadas por Alfonso VII al conde de Sarria, Álvaro Rodríguez ,y su historia comienza en esa fecha, en el año 1143, con el asentamiento de los monjes cistercienses. En aquel momento, el monasterio se convirtió en el dinamizador de la vida económica, social y cultural. Y también el causante de los momentos de decadencia, hasta su cierre en 1835 por la desamortización.
La iglesia junto con lo que hoy es el ayuntamiento forman una de las plazas más bonitas de Galicia. La parte de atrás era el claustro del convento, había aquí una cerería, donde hacían velas y las vendían. Y cuando el edificio pasó a manos públicas se instalaron los servicios municipales; bajo estos arcos estaba la cárcel, y la parte de arriba eran las dependencias de la guardia civil, posteriormente fue también escuela. Del monasterio quedan las piedras que reutilizaron para construir algunas de las casas y edificaciones del pueblo. La plaza mayor se llamaba el paseo, porque era el tramo que recorrían los jóvenes enamorados, que debían estar a la vista de todos, desde la puerta de la iglesia hasta la casa de piedra del fondo, que llaman la casa de Cortón. Había un palco de música redondo que amenizaba las fiestas que quitaron en el año 70 y ya quedó con este aspecto.
Conocíamos la fama del buen pan artesano de Meira, así que preguntamos por una buena panadería. Y todas nuestras consultas tuvieron la misma respuesta, en esta misma plaza está Muriato. Estos clientes que encontramos vienen de Asturias para comprar el pan artesano y la empanada de panceta, que es su especialidad, aunque la preparan también de manzana, de bacalao, de atún, de ternera con panceta. Están aquí, en este mismo establecimiento, ya antes de la guerra civil, y desde entonces tienen el mismo horno, dicen que ahí está su secreto.
A pocos metros de la plaza está el nuevo parque, por el que pasa el río Miño. Aquí se está construyendo una casa de la música y una residencia para la tercera edad. A su lado la calle dedicada a Avelino Díaz, el poeta de Meira, con nuevos edificios de protección oficial. Y para dormir, turismo rural en la Casa Cazoleiro, que tiene también restaurante, y desde donde podrán conocer los alrededores.
Meira nos ofrece buena caza y excelente pesca, embutidos caseros y un pan artesano que no tiene parangón. Hay que caminar por la villa y convivir con su gente, encantadora, dispuesta a acompañarnos por la belleza incomparable en sus espacios naturales, de ríos y de mágicos bosques que les mostramos en nuestro siguiente reportaje.


Necesita Flash Player.





Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook