Mapa de recursos


Entre Mondoñedo y Viveiro

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Partiendo de Mondoñedo y atravesando el Valle del Oro se llega a la otoñal calma que sucede al verano en el Mar de Lugo.

Mondoñedo, aunque municipio de interior, pertenece a las Mariñas de Lugo, supra comarca gallega que se subdivide en tres: A Mariña Central, donde la ciudad mindoniense y Foz centran la mayor actividad; A Mariña Occidental, cuya capital es Viveiro y A Mariña oriental, con Ribadeo como cabecera.

 
El Mar de Lugo es Cantábrico, hermoso en la playa y en los acantilados de rocas multiformes, de caprichosas y misteriosas formas creadas por el batir del agua. Accederemos a él esta vez atravesando el Valle del Oro, reverdecido por el sol de otoño, que provoca la fantasía del paisaje. Esta es ruta poco frecuentada por ser poco conocida, pero poseedora de grandes valores naturales y etnográficos.
Antes de seguirla visitaremos Lourenzá, villa vecina de Mondoñedo, cuyos orígenes se remontan a la creación del Monasterio de San Salvador. Lourenzá es valle fértil donde crecen las más sabrosas habas importadas desde Asturias para cocinar sus famosas fabadas. Alfoz será nuestra siguiente parada. Se extiende al pie de la zona montañosa de A Toxida. Conoceremos aquí la mansión del agua, casa Galea, pionera del turismo verde de Galicia. Además visitaremos las ruinas de A Frouxeira, los restos de las murallas y de la capilla de la fortaleza en la que se hizo fuerte el mítico mariscal Pardo de Cela.La Torre del Homenaje ha sido reconstruida como Casa Consistorial.
Para comprender la grandeza de este territorio habrá que subir a los montes de Xistral yBuio, porque entre estas montañas se encaja el verdadero Valadouro, el Valle del Oro, cuyo nombre se debe al río Ouro, al que la leyenda adjudica un pasado de pepitas de oro. Estas montañas son los espacios naturales más desconocidos de Galicia, pese a poseer bosques de intensa vegetación autóctona.
Y llegamos a Viveiro, sin duda la villa más representativa de la zona. Frente al mar hemos de contemplar la inmensidad oceánica y cómo bailan con ella los pesqueros de Celeiro, camino del Gran Sol, mientras los cuatros viejos marineros de la más vieja estirpe, cantan a coro rememorando el ritual de las idas y venidas con el San Roque como testigo.
El Mar de Lugo está aquí. Estalla contra la roca rasa, que es el elemento esencial del paisaje abierto. Llega, yace y se deshace en la turística playa de Covas. Y se mezcla finalmente con el Landro provocando el incomparable marco de su ría. Desde el San Roque, mirador ideal de Viveiro, bien se alcanza la belleza del lugar donde se asienta la ciudad, turística, activa y con historia. Un centro urbano bello y monumental, en el que destacan las puertas de Carlos I y la de O Valado. Pero también les recomendamos que se acerquen hasta las iglesias de Santa María, San Francisco y San Pedro, además de los monasterios de Valdeflores y el de las Concepcionistas. En algunas edificaciones de estilo colonial está escrita una parte de nuestra historia. Las llaman Casas de Indianos y pertenecieron a emigrantes que buscaron fortuna en América a finales del siglo XIX y principios del XX.
Pero Viveiro se desarrolla también como ciudad comercial y de servicios, que por algo es el centro de la actividad económica y turística de A Mariña Lucense. Visitarla en otoño, tras el bullicio del verano, puede ser una gran idea para un largo fin de semana.


Necesita Flash Player.





Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook