Mapa de recursos


Meaño es, sobre todo, paisaje de vino.

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Pasada la vendimia, Desde Galicia Para El Mundo visitamos hoy Meaño.

Meaño es, sobre todo paisaje de vino. De vino de autor, que estamos en el corazón do Salnés, valle en el crecen las cepas de albariño o de espadeiro.

 
Aunque no lo parezca, este paisaje no siempre fue de viñedos. Los maizales cubrían los campos, hasta que dejó de haber vacas y se empezó con las viñas. Hoy Meaño es la cuna del albariño.
Con una extensión que no llega a los 30 kilómetros cuadrados, este municipio tiene casi 40 bodegas registradas. Es uno de los tres principales ayuntamientos productores del vino Albariño de la denominación de origen "Rías Baixas".
Forjas del Salnés es una de las bodegas más conocidas, pero además está revolucionando el sector con su empeño en demostrar que en el sur de Galicia se pueden hacer buenos tintos. A Rodrigo Méndez esta fijación le viene de su abuelo, empeñado en sacar vino tinto de estas tierras de albariño, pero que murió sin poder ver su sueño realizado.
Antes del blanco los viñedos aquí eran de vino tinto, que casi siempre se exportaba. Cuando llegó el albariño las plantaciones de "caíño y sousón" fueron cambiadas por las de esa uva blanca que tanto se cotizaba. Las producciones son aún muy reducidas. Poco más de 200.000 kilos de tinto que viajan por todo el mundo. Lo cierto es que para conseguir el mejor producto a veces hay que arriesgar, y desechar un 30% de la cosecha para escoger solo la uva de más calidad.
Pero estas aventuras tienen su recompensa y el tinto de Forjas del Salnés ya casi se considera una de las rarezas más buscadas. Aunque no deja el blanco a un lado. Asesorado por su enólogo de cabecera, Raúl Pérez, experimenta también diferentes técnicas mezclar distintas variedades de uvas de múltiples zonas, o hacer vino dulce. Su última ocurrencia hundir las barricas en el mar. De ahí sale este Sketch.
En tierra de vino, donde la vida se paraliza cuando llegan estas fechas de vendimia Rodrigo era casi un excéntrico que ya se ha ganado el respeto de todo el pueblo, y sobre todo su apoyo.


Necesita Flash Player.





Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook