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Espacios Naturales en Outes.

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Les invitamos a conocer algunos de los espacios naturales más interesantes de Outes.

Comenzamos ahora nuestro recorrido al contrario, en el interior, en el alma de Outes, que es de agua, de valles y laderas.

 
La Ponte Nafonso marca el principio del paisaje de Serra de Outes. El Tambre pasa en silencio bajo sus arcos para crear el estuario magnífico en el que nadie puede perderse la belleza de un atardecer, a esa hora en la que el sol se mete entre los juncos y las gamelas reposan sobre el reflejo de las pequeñas casas del pueblo próximo.
Poco se sabe de la época de construcción del puente, excepto que su nombre está ligado al de Alfonso IX, su constructor. De los veintisiete arcos que se supone tenía, hoy sólo se conservan veinte y muchos de ellos restaurados, de manera que no es fácil imaginarse cómo sería el puente original. Consta de dos tramos diferenciados; uno, el principal, con dieciséis arcos, y otro en la margen derecha que intercala arcos con muros. La longitud actual es de 270 m. Los arcos del tramo principal tienen luces entre 9 y 10 m. Posee bóvedas apuntadas con dos centros, aunque las reconstruidas son de medio punto o rebajadas. Su ancho actual es de 5 metros. Los tajamares son triangulares aguas arriba, y triangulares y trapezoidales aguas abajo. Ha perdido el tránsito principal a favor de otro nuevo construido aguas abajo, pero aún así sigue sirviendo para el tránsito local.
Desde Ponte Nafonso está a un paso la Central Hidroeléctrica del Tambre, con un edificio obra de Palacios y una ruta de senderismo que incluye un curioso puente colgante.
El Tambre es el espejo de Outes y tras él están las atractivas playas de Broña, en San Cosme; y las de Arnela y Portosiavo, en O Freixo. Desde la arena de cualquiera de ellas, la ría de Muros-Noia se nos aparece serena, teñida de azul romántico, como un espacio de mar legendario por el que dicen llegó el patriarca Noe. Será todo un placer para el visitante contemplar como faena la flota marisquera de O Freixo y como el marisco nace en sus arenales a flor de agua.
Pero hay mas paisajes interiores que conocer en Outes: el del Tines, un magnífico río truchero que conserva sonidos y paisajes propios de los entornos naturales bien conservados. Su desembocadura, en el Tambre, provoca la ensenada del Engaño, un lugar espectacular. O el río Donas, también truchero, mas rápido que el Tines por su desnivel de 400 metros en tan solo 12 kilómetros de curso? El Donas provoca espacios naturales de esos que nunca se olvidan: son aquellos en los que descansa cerca de un molino o por culpa de la pequeña presa de regadío. Sus riberas frondosas contemplan excelentes truchas.
El paseo natural por Outes resultaría incompleto sino se asciende al mirador del monte Tremuzo y se contempla por un lado un paisaje granítico y por el otro la grandiosidad de la ría. Desde este lugar se contempla, en toda su extensión, la ría de Muros-Noia. Si el día es claro se ve el tramo final del río Tambre, la desembocadura del Tines, la punta de Corrubedo, el anfiteatro montañoso de la Sierra del Barbanza y la villa de Muros con el Monte Louro de vigía.
A pocos metros de la cima se ha acondicionado un área de recreo, desde la que podemos contemplar como el sol tiñe al atardecer el espejo de agua de este municipio de Outes.


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