Mapa de recursos


Alguien voló sobre el nido del búho

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Sobrevolamos el espacio natural de las Gándaras de Budiño, un nombre que nos dice que estamos en tierra de búhos.

A pesar de las agresiones humanas, las gándaras de Budiño constituyen un importante ecosistema con más de 200 especies de aves. Sus 763 hectáreas la convierten en la mayor extensión de lagunas de Galicia

 
Desde el aire podemos ver que las gándaras se asientan sobre la llanura formada por la cuenca del río Louro, que discurre originando un laberinto de regatos, pozas, charcas estacionales y lagunas permanentes como las de Fial, Centeans o Budiño. Parte de este espacio arbolado era zona de cultivo hasta hace poco, pero el abandono a que se ve sometido el medio rural está posibilitando una rápida recuperación natural, visible año tras año. Todo lo que suponga formar una cortina vegetal que aisle las lagunas de la agresiva influencia del cercano polígono industrial, ayudará a estas gándaras a crear un paraíso de flora y fauna que justifique su condición de espacio natural protegido. Aquí podemos encontrar plantas acuáticas flotantes como la lenteja de agua, que crece tapizando con su manto la superficie del río, insectívoras como la utricularia o enraizadas como la espiga de agua. En las orillas de los ríos hay colonias de carrizos que conviven con los juncos. Existe también vegetación difícil de encontrar en otras partes de Galicia como las orballiñas, que capturan insectos en sus hojas impregnadas de sustancias pegajosas. Amieiros, salgueiros y carballos son los árboles típicos de la zona. Su sombra ayuda a mantener baja la temperatura del agua y eso favorece la vida acuática. Esta inmensa depresión está cruzada en toda su extensión por el río Louro que va serpenteando entre dos importantes moles graníticas: por el oeste, la escarpada Serra do Galiñeiro, que sirve de barrera a las brisas marinas y por su vertiente oriental el Penedo Corucho y el llamativo Faro Budiño, una atalaya recubierta de grandes cristales de cuarzo en forma de garbanzos.
Aquí se encuentran también los restos del yacimiento más importante de Galicia en el Paleolítico Inferior: artilugios tallados en cuarzo y cuarcita con una antigüedad cercana a los cien mil años, cerámica campaniforme y vestigios de la edad del Bronce, ...lo que se halló aquí era todo un ajuar de la cista de Atios. Por su topografía y clima, estas gándaras fueron en su día una extensa zona húmeda con interés cinegético, tal vez esto explique un asentamiento humano ya en el Paleolítico.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook