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El Gran Río Miño

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El río Miño es el más largo de Galicia y constituye la frontera natural entre España y Portugal.

El estuario del Miño es un lugar de imprescindible visita llena de islas fluviales y marismas saladas de enorme valor ecológico.

 
El Miño inunda de belleza A Guarda y baña de plata sus ribeiras en Camposancos y en Salcidos. Desde el Tecla se ve como un remanso de paz, de agua. Es este Miño que llega a su final, a su morir Atlántico. Este es el plano cenital que nos incita a volar como las aves por el estuario magnífico en busca de los espejos de plata y de las islas pequeñas que configuran el mejor paisaje del padres de los mil ríos. En sus ribeiras se nota el respeto al medioambiente y el interés ornitológico de este lugar y por eso existen asociaciones como la de Agustín Ferreira que defiende y promocionan esta zona.
Subimos a una barca para disfrutar en primera persona de las delicias de este río. Hay que ir con cuidado porque la unión del océano y el río crea bancos de arena que a veces dificultan la circulación. Desde aquí vemos más de cerca las islas. La Canosa, que es la más grande en extensión, la Isla Perdida, las Mauricias o de los Los Amores, muy concurrida en verano por sus playas, de agua dulce y salada, dependiendo de la marea y por supuesto su ganado. Caballos y vacas, viven aquí ajenas a los avances de la civilización solo preocupadas de pastar y descansar, a su aire.
Son lugares donde el paisaje ya no es lo que era. El propio Miño ha cambiado, sus aguas han dado paso a la arena y con este capricho de la naturaleza el paisaje se transforma. De hecho tan solo han bastado unos años para la formación de alguna de las islas. Además buscaremos las aguas del río Tamuxe y su puente antiguo. En estas ribeiras hay también pequeños puertos deportivos que suelen compartir los pescadores de lamprea y angulas, los dos grandes sabores del invierno miñoto. Como este de Camposancos, desde donde sale el ferri que nos lleva cruza el Miño y nos lleva a Caminha. Pero se plantean aquí una mejora de las infraestructuras. Porque este río convertido en mar ofrece un gran abanico de posibilidades.
Se trata sin duda de un lugar mágico que no deben dejar de visitar!


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