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Villa acogedora

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Lo saben bien sus habitantes y es lo que desde aquí les queremos mostrar: en Caldas se vive de maravilla.

En Caldas de Reis todo está al alcance de la mano. Estamos a un tiro de piedra de Pontevedra y Vigo, al sur, y hacia el norte, tenemos muy próxima la capital de Galicia, Santiago de Compostela.

 
Sin movernos de Caldas, la propia villa ofrece a sus habitantes todo lo necesario para vivir, para el discurrir cotidiano. Todos los servicios públicos están presentes, y si nos apuramos, todos en el mismo paseo, el de Román López: Biblioteca, Auditorio, Juzgados y Centro de Salud. Caldas es el ejemplo perfecto para quienes buscan calidad de vida sin renunciar a nada y sin tener que pasar por las aglomeraciones y los agobios de las grandes concentraciones urbanas. Porque no hace falta marcharse de allí para llevar a los muchos niños de Caldas al colegio, ya que hay dos. En el pabellón polideportivo se pueden realizar todo tipo de actividades, incluso natación en la piscina climatizada a la que acuden personas de toda la comarca.
Mucho y bien se ha construido en Caldas en los últimos años. En los edificios de nueva planta destacan la elegancia de los acabados, la solidez de las fachadas en piedra y las líneas de su diseño. También se realizan tareas de rehabilitación o se construye siguiendo el patrón de inmuebles emblemáticos de Caldas. Caldas crece. Un buen ejemplo es la finca A Tafona, donde se construye un complejo residencial en el que ayuntamiento promueve unas ochenta viviendas de protección oficial. Pero residir en el centro, y en un piso, no es la única opción. Viviendas unifamiliares muy próximas al casco urbano forman parte de la realidad rural de Caldas. Son perfectas para realizar el sueño de vivir en el campo y tenerlo todo a mano. Por lo demás, Caldas es un lugar que vive intensamente. Sus plazas y sus calles están llenas de vida. Y en esa vitalidad influye decisivamente la oferta comercial: amplia, diversa y de calidad. Un comercio que aúna tradición y tiempos modernos y en el que, si hacemos un alto en el camino, hasta tendremos tiempo de probar una de las delicias de Caldas: su exquisito roscón. Ese mismo talante es el que mueve la rica oferta cultural de la villa, en la que brilla con luz propia el Festival Cultura Quente, que este verano celebrará su quinta edición. Por él han desfilado, entre muchos otros, los más importantes artistas gallegos, haciendo del festival un crisol de espíritus creativos y de inquietudes.Les hemos enseñado lo bien que se vive en Caldas, sólo falta que vengan a conocerla.


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