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Es Primavera en Galicia

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Es primavera y late más fuerte el corazón verde de Galicia.

Busquemos, entonces, el espacio mágico para reencontrarnos con la nueva primavera y sentir de cerca su relato natural; que esta es la perspectiva que nos emociona, porque ya late fuerte el corazón verde del país.

 
Volaremos otra vez como las aves para descubrir el horizonte de la montaña y contemplar desde ella el esfuerzo del hombre en el valle de los agros de cultivo, allí donde el verde prado rompe los ocres bañados por los ríos de agua viva.
Si seguimos los senderos de la media ladera veremos cómo este es un viaje legendario donde, entre las flores silvestres, suceden historias nunca contadas.
Los megalitos hablan de vida y muerte porque se encontraron tesoros bajo sus losas. También los castros cuentan en su perfil un pasado de alquimia. Y cuando llegamos a la aldea vieja leemos la crónica de los siglos de los siglos, escrita en la fachada de su románica iglesia, donde dejó sus huellas el caminante a Compostela.
En cualquiera de estos valles nos entusiasmarán los cursos fluviales. Los ríos de discurrir tranquilo entre abedules de ribeira, que siguen la generosa ruta del paisaje abierto a la vida saludable.
Algunos van camino del espacio protegido con laguna de ondas tranquilas, rodeada por un jardín natural, la estancia perfumada que ilumina cada día la luz inagotable de la nueva primavera.
Otros ríos, sin embargo, buscan en el mar una nueva estética y la emotividad de un encuentro con el infinito.
Aquí están las raíces y la vida. En los lugares amados donde se acaba el cansancio del eterno ir y venir por el mundo.
Hoy Galicia huele a flores silvestres en la montaña. A tierra cultivada en los valles. Y se mira a si misma embriaga por el paisaje azul de sus dos mares, desde los fulgurantes lugares donde los días tienen sabor a eternidad verde y serena.


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