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Puerta de Galicia

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El dinamismo económico de O Barco influye positivamente en la calidad de vida de sus habitantes.

Nos encontramos a 112 kilómetros de la ciudad de Ourense, y también muy cerca del Bierzo. Nos separan de Ponferrada sólo 50 kilómetros. Tan cerca de la planicie castellana y sin embargo tan rodeados de montañas.

 
Desde aquí se divisan varias de las cumbres más altas de Galicia. Cuando venimos en coche desde Madrid y las vemos sabemos que ya estamos en casa, por eso, O Barco de Valdeorras, es una puerta de entrada a Galicia. Aunque la ruta natural es la carretera N-120, tiene un buen enlace con la autovía del Noroeste, a 30 kilómetros del casco urbano. El Sil y las montañas protegen a este lugar de las inclemencias del clima, prueba de ello son las grandes extensiones de bosque mediterráneo y las estadísticas, que aseguran que se disfruta de una temperatura media anual de 15 grados. Este es un valle privilegiado que se extiende a lo largo de 84 kilómetros cuadrados bien repartidos en 12 parroquias en las que viven holgados y a gusto casi 15 mil habitantes. En la capital municipal, se concentra la mayor parte de la población pero la verdadera riqueza está en el monte. El Valle de Valdeorras está labrado sobre pizarras. Ninguna de las canteras de la zona está dentro de los límites de O Barco. Dos mil cuatrocientos habitantes del municipio se desplazan a diario para trabajar en las canteras vecinas de Vilamartín, A Rua y Carballeda. Pero el oro negro todavía da empleo indirectamente a otras diez mil personas. El 80 por ciento de esta pizarra se exporta y se emplea sobre todo en las cubiertas de edificios. Los que la colocan conocen bien el oficio. Han pasado por la Escuela de Colocadores, un lugar que decide el futuro de muchos jóvenes de O Barco. La actividad industrial ocupa a más del cincuenta por ciento de la población. El crecimiento no tiene límites. Ya se han iniciado las obras para construir un gran Polígono y las empresas comienzan a diversificar su actividad. CUPIRE PADESA, por ejemplo, además de trabajar la pizarra ha diversificado su actividad hasta acabar controlando buena parte del proceso constructivo. Ahora mismo este es un gigante que aglutina a más de 20 empresas de la minería, la construcción, el sector inmobiliario y el de servicios. En plantilla mil trabajadores y en su cuenta de ingresos, más de 72 millones de euros, que equivalen a 12 mil millones de pesetas cada año. Además de la pizarra, aquí se extraen calizas. CARBUROS METALICOS CEDIE se encarga de transformarlas en combustibles. Esta empresa tiene entre sus accionistas al grupo FENOSA y al Banco Pastor, y entre sus clientes están las empresas más importantes de la industria siderúrgica nacional y también portuguesa. Las ventas de CEDIE aumentaron un 8 por ciento durante el 2001 y la exportación comienza a ser uno de los pilares de la compañía.
El dinamismo económico de O Barco influye positivamente en la calidad de vida de sus habitantes. La fuerte inmigración, el retorno de numerosos gallegos residentes en el extranjero y el turismo son las claves del desarrollo de los últimos años y también los signos que han determinado el auge en el sector de la construcción. Los montes de la zona son otra fuente de riqueza. Con la madera que llega a los aserraderos se fabrican vigas para la construcción y rastrel para la pizarra, es decir que la riqueza forestal sostiene a su vez dos importantes pilares económicos del municipio. Y no es el único provecho que se obtiene de los montes. Los viejos castiñeiros ya no dan su fruto en balde. Hay empresas dedicadas a la comercialización de productos derivados de la castaña. Es una de las novedades económicas de la comarca y complementa el que ha sido cultivo tradicional de O Barco desde hace siglos. El vino es toda una cultura que mueve millones de euros. Los cosecheros se agrupan en cooperativas. La de Jesús Nazareno concentra a 410 socios que comercializan su vino sobre todo dentro de Galicia. Pero hay muchas otras bodegas que exportan, cada vez más, hacia el exterior de Galicia, porque tanto el tinto Mencía como el blanco Godello, ganan prestigio día a día bajo la denominación de origen de Valdeorras. Valentín Paz Andrade dijo que ésta es la tierra de Galicia que retiene más el sol. He ahí todo el secreto de Valdeorras y la razón final de su consagración al dios Baco


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