Mapa de recursos


Crepúsculo en Porto do Son

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

El trayecto final de hoy también es de mar.

Desde el Faro de Punta Insua, límite de Riveira, buscaremos los espacios humanizados del municipio de Porto do Son, que vive ya su verano 2012.

 
Al doblar la Punta atlántica que llaman Celta la fúlgida luz del verano ciega la playa, que ya será toda una, en esta orilla tranquila, junto a los lagos donde enraízan flores y juncos. Y así hasta el Castro de Baroña, testimonio de la presencia del galaico primitivo, que tuvo aquí durante mil años vivienda, poblado y sistema de vida. Desde el Castro la vista alcanza, enfrente, el Monte Louro, cuya silueta brilla palpitante sobre esta ría en calma, de ensoñadora placidez. Si la navegamos, bordeando la costa en busca del Faro de Punta Insua, el mar concentra su belleza en los vibrantes espacios humanizados. Villas que crecen desde las azules aguas y recogen su bien y su beldad. Puertos llenos vida donde cantan marinos de alma errante: Porto do Son , Portosín. Lugares para el descanso... Rincones fulgurantes de violentos contraluces. Villas nacidas en la prehistoria y marineras como la brisa de este mar fecundo cuya historia de cada día la escribe el sol en ese instante en que todo brilla con profunda intensidad y misterioso florecer sobre el agua. Por eso quienes aquí habitan llevan un crepúsculo en el alma.


Necesita Flash Player.





Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook