Mapa de recursos


El Otoño en Lugo

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

El otoño nos devuelve al trabajo y nos recuerda que existen horarios y agendas.

Que más allá de las siete de la tarde no hay sitio para la luz y que cualquier día, las nubes y sus gotas de lluvia pueden venir a visitarnos.

 
Además de esa cara, el otoño también nos muestra la que están viendo. Ha llegado. Y con él cada una de las gamas de color que anualmente decoran el paisaje de nuestro país. El otoño es especialmente caprichoso en Lugo, provincia que sin duda apasiona por su contraste.
La policromía de su litoral nos seduce y en sólo 14 kilómetros podemos encontrar buena parte de la flora y fauna de la Galicia cantábrica. Es la ruta que nos conduce desde Ribadeo al exterior de su Ría. Tapia y Vegadeo al fondo, junto a nosotros la legendaria Isla Pancha y al frente el mar abierto. Al borde de la costa sigue en pie Rinlo, pueblo de fin del mundo, pequeño puerto natural que rodean casas aferradas a las rocas y estrechas vías empedradas.
Después de Rinlo, asistiremos al espectáculo que el mar preparó para nosotros hace siglos. Se tragó la tierra serrando la costa verticalmente y esculpiendo catedrales sobre la arena. La playa de As Catedrais son el resultado de sus caprichosos juegos.
Caprichoso es también el viento, que fue tallando lo que se le ocurrió a la madre tierra al este de la provincia de Lugo. Os Ancares sierra que guarda la esencia de la Galicia interior, una naturaleza casi virgen. Constituye una imponente barrera natural entre Galicia y Castilla León. Y la vida de sus habitantes está condicionada este escarpado relieve, que supera los 1000 metros de altitud.
Algo más al sur divisamos O Courel, con una extensión de 21.000 hectáreas y de igual espectacularidad cromática. Es la más completa de las sierras gallegas desde el punto de vista geológico. El río Lor la atraviesa de norte a sus, serpenteando entre bosques y suaves montañas.
Frontera naturall, pero entre Lugo y Ourense, es también el Cañón del Sil, una garganta de 35 kilómetros. Como saben sus laderas se han convertido en madres del vino Ribeira Sacra. Cada punto de esta sierra es un mirador natural, incluso el río Sil cumple esa misión. Esta claro que a Galicia le sienta bien vestirse de otoño.


Necesita Flash Player.





Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook