Mapa de recursos


Santuario de San Andrés de Teixido

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Vai de morto, quen non vai de vivo. Es otro fin del mundo.

El santuario de San Andrés de Teixido está enclavado entre los acantilados más altos de Europa. Sea por sus ritos ancestrales o por la leyenda, el santuario de Teixido atrae hasta este lugar tan remoto a miles de personas cada año.

 
Aquí solo se escucha el océano. En esta costa de difícil acceso, por tierra y por mar, varias aldeas mantienen a diario un pulso con la naturaleza más salvaje. Playas de rocas inaccesibles, bajos peligrosos, peñascos sueltos, rompientes. En el fondo de un socavón, a media ladera, se asienta Teixido, con sus casas apiñadas alrededor de la iglesia. Todas con muros encintados de cal. Es el único lugar habitado en estos 15 kilómetros de costa acantilada. Es otro de los "finisterres" gallegos: Teixido lleva siglos recibiendo a los romeros que llegan a este lugar apartado atraídos por su leyenda y por la belleza de sus paisajes. El aura de esta aldea también atrae a los turistas.
Las agencias que organizan excursiones por esta costa siempre hacen un desvío hacia el santuario. Hay días en los que aparcan diez autobuses. Los turistas llegan en bandadas, hacen fotos, visitan el templo y se marchan con el ramo de herba de namorar. Es la romería perpetua. Son días así los que animan a Isolina, la rosquillera de Teixido es la memoria viva de la aldea, y a sus ochenta años recuerda muchas romerías y cantigas. La rosquillera de Teixido añora aquellas romerías del pasado, mas alegres y también más devotas.
Durante el mes de agosto en Teixido hay más turistas que vecinos. La mayoría llega en autobús o en coche. Pero son muchos los que prefieren llegar a pie hasta el santuario para disfrutar mejor del paisaje costero. Este grupo de navarros hicieron a pie el camino desde Cariño, a 14 kilómetros.
Los vecinos de Teixido viven de espaldas al mar. En esta costa abrupta, siempre batida por las olas, solo se aventura algún percebeiro. El resto prefiere dedicarse a los romeros: en esta aldea de dieciséis casas hay tres restaurantes, que ofrecen percebes, comidas y alojamiento. Cada familia tiene su puesto con llaves de la suerte, llamadores de ángel, meigas de todos los tamaños, rosarios, figuras del santo, tirachinas, y por supuesto, los populares sanandreses, el amuleto exclusivo de Teixido. Estas migas de pan cocidas y pintadas de colores han dado de comer a muchas generaciones. Carmen es una de las tres mujeres que elaboran sanandreses. Estas figuritas artesanas de colores, hechas con masa de pan sin fermentar, representan los objetos relacionados con el santo: la barca, el ancla, la sardina, la escalera. Se conocen dieciséis modelos distintos. El mazo completo son ocho piezas.
En septiembre desaparecen los turistas, y Teixido recupera su pulso normal. Por poco tiempo. Comienza la temporada alta de las romerías. El día grande es el 8 de septiembre. Los ofrecidos a San Andrés, aquellos que pidieron un favor al santo, cumplen ahora su promesa. Hay muchos caminos a San Andrés, pero el más conocido es el que viene de Ortigueira por Campo de Armada. Típicos del camino eran los amilladoiros, amontonamientos de piedras que fueron depositadas por los peregrinos. Muchos de estos amilladoiros, testigos mudos del paso de los peregrinos a lo largo de los siglos, han sido destruidos. Una vez en Teixido el peregrino debe cumplir ciertas tradiciones: entrar en la Iglesia y besar al santo, dar su limosna, cumplir su voto particular, hacer alguna penitencia. Los ofrecidos en vida, una vez efectuadas sus penitencias, depositan en el interior de la capilla sus exvotos de cera, velas e incluso ataúdes de personas que estuvieron a punto de morir. Pero desde hace mucho tiempo, esas prácticas religiosas han desaparecido. Quedan, todavía, los exvotos: piernas, cabezas, manos, corazones, o figuras de cuerpo entero.
Forma parte de la visita bajar hasta la Fuente del Santo.Sea por sus ritos ancestrales o por la leyenda, el santuario de Teixido atrae hasta este lugar tan remoto a miles de personas cada año. Creyentes y no creyentes. De vivo o de muerto, peregrinar a Teixido sigue siendo un viaje fantástico. Esto es el Cabo do Mundo.


Necesita Flash Player.





Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook