Mapa de recursos


La Ruta de los Monasterios

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

No sólo los Andrade dominaron la zona del Eume, la iglesia también amasó fortunas.

En el casco histórico de Pontedeume tenemos varios ejemplos de arquitectura religiosa, reflejo del poder de la iglesia que construyó grandiosos edificios quizás con la intención de mostrar su poder.

 
En la Plaza del Pan se conserva la fachada principal del Pazo que construyó el Arzobispo Raxoi. Elementos tradicionales de la escuela compostelana del barroco conviven con elementos más clasicistas y de influencia francesa. Y del lugar donde vivió uno de los más populares arzobispos, nos vamos paseando al convento de los Agustinos fundado en 1538 por Fernando de Andrade. Antiguamente la huerta del convento ocupaba gran parte del casco histórico. El convento continuó viviendo una época de gran esplendor hasta 1835. A partir de ese año fue utilizado como cuartel, cárcel, e incluso como vivienda. En la actualidad el ayuntamiento lo ha convertido en Casa de Cultura. Y de la piedra urbana nos vamos a lugares más alejados y exuberantes, donde se mantienen en pie los monasterios de Caaveiro y Monfero. En la actualidad ya no pertenecen a este ayuntamiento, pero sí antiguamente, cuando el territorio de Pontedeume llegaba de Ferrol a Betanzos y del mar Ártabro a Vilalba. La ubicación más espectacular es la del monasterio de Caaveiro en plena Fragas do Eume. Paseando entre sus derruidas piedras intuimos su grandiosidad, por lo que esperamos con impaciencia que acaben las obras de restauración. Corren a cargo de la Diputación y suponen una inversión de 285 millones de pesetas, o 1.700.000 euros. No es este el primer intento de sacarlo del abandono. Pío García Espinosa su dueño a finales del siglo XIX lo intentó, pero se rindió ante la ingente tarea. Entre robles centenarios sobrevive el monasterio que procede del cenobio que fundó en el siglo X San Rosendo. La comunidad fue mimada por los monarcas gallegos, las donaciones y por los ermitaños. La parte mejor conservada de la iglesia del siglo XII, es la del ábside románico. El más grandioso, casi faraónico, de los templos de la zona es el monasterio de Monfero declarado monumento histórico artístico en 1961. El edificio tan sobrecogedor es casi un desafío a la naturaleza, y esta le ha castigado con varios rayos a lo largo de los siglos que han destrozado diferentes dependencias. El último afectó a nuestra grabación pues el monasterio se había quedado sin iluminación. Hablando de poder puesto en escena, nos cuenta el sacristán que Franco se inspiró en este monasterio para El Valle de los Caídos. Lo más llamativo es la fachada barroca de granito y pizarra, un marco adecuado para un lugar que vivió múltiples episodios turbulentos. Comenzando porque fue construido por Alfonso Bermúdez para dar refugio a sus hermanos que acababan de apuñalar al mayordomo de Doña Urraca. La antigua iglesia sólo duró hasta 1623, y en el siglo XVII construyeron el claustro procesional, el refectorio, la portería, y posteriormente la iglesia ya totalmente barroca. En su interior hay varias tumbas, alguna con supuestos restos, como no, de los Andrade. Alguno bueno y otros malos, dicen.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook