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Senderos de Belleza

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Las rutas naturales.

Acompañamos a Andrea en un paseo por algunos de los rincones más especiales de Redondela. Ella, que los conoce bien, nos conduce en primer lugar hasta el Molino del Alvedosa, en la parroquia de Reboreda.

 
El lugar ya lo habíamos visitado antes, como lugar de tapeo y reunión. Ahora lo conocemos de día para disfrutar de la ribera del río. También en el Alvedosa, nuestra próxima parada es otro molino, el conocido como “Muíño da Ponte”. El paraje es idílico. Su pequeño puente de madera es un pasadizo sobre el cauce fluvial y una puerta de entrada a un mundo de fábula. Todavía no es la hora de apertura de la tasca, así que lo podemos recorrer y admirar con tranquilidad. Más tarde nos adentramos en Saxamonde para recorrer con la vista algunas de las más bellas parroquias de interior de Redondela: O Viso, Quintela y el núcleo urbano. Pero no nos detenemos aquí. Descendemos sendero abajo para encontrarnos con el puente del tren que salva la depresión del río Maceiras. Ya que estamos en la villa de los viaductos, esta calificación debería extenderse casi a todo el municipio.
Del valle a la montaña. Encaramados a la cumbre de Cedeira, tenemos una visión panorámica de la ría, que se dibuja ante nosotros como un gran lago en calma. De Cedeira nos vamos a Monte Penide. Atravesamos áreas recreativas, sorprendemos a muchas personas disfrutando de su tiempo libre en contacto con la naturaleza y nos llevamos de regalo otra vista y una nueva perspectiva de la ría. Nuestro recorrido atraviesa en muchos puntos el Sendero das Greas, una de las rutas de senderismo de mayor recorrido de toda Galicia, más de doscientos kilómetros. Atraviesa los diez ayuntamientos de la Mancomunidad del Área Intermunicipal de Vigo. En su trazado nos permite encontrarnos con caballos salvajes y gran cantidad de vestigios del pasado, como por ejemplo, la Mámoa do Rei, a la que nos podemos evitar ir a echar un vistazo. Pero antes de que caiga el día nos acercamos hasta A Peneda. Es el lugar donde nos despedimos de las últimas luces, mientras se deshacen sobre las aguas.


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