Mapa de recursos


Negra sombra sobre el mar gallego

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

La costa da Morte está, en estos momentos, recibiendo otra marea negra.

La llegada de fuel se dilata a lo largo de los días y la meteorología no ayuda en la titánica lucha en el mar, cuando además, la mancha recorre 40 kilómetros diarios.

 
Más de la mitad de las playas gallegas están afectadas, 172, y alternando zonas limpias, el vertido afecta a la costa desde A Guarda a Hondarribia. Hay playas que siguen sucias porque es imposible atender todas las necesidades. El barco sigue vertiendo por 19 grietas que van a ser previsiblemente cerradas. Cuando la amenaza se cernió sobre las Rías Baixas, los marineros asumieron que sólo ellos podrían frenarla y se lanzaron a la mar, arriesgando su vida y sus artes de pesca. El ejemplo ha cundido y ahora los percebeiros de la Costa da Morte también quieren ingresar en las filas de la Armada Invencible. La reducción en un 50% en las ventas de pescado, debida a la desconfianza del consumidor, ha provocado incluso el cierre de puestos en la plaza. La psicosis del consumidor puede ser el efecto más brutal de la marea negra en nuestra economía. Incluso la desconfianza se extiende a productos pescados por gallegos en aguas tan alejadas como El Gran Sol, Irlanda, o Portugal. Así la merluza, el rape o las cigalas de excelente calidad, increíblemente no se venden. Sin embargo el pescado que llega a los mercados está en excelente calidad higiénico-sanitaria y las pruebas de toxicidad del agua marina son favorables. Así nos lo aseguran en el laboratorio de salud pública de Lugo. Además la Consellería de Pesca se está planteando abrir algunas zonas a la pesca.
La incertidumbre ante el futuro es lo peor para los marineros y todos los demás afectados por este problema. Si de algo cabe alegrase es de que la tragedia no alcanza toda la magnitud que podría ya que la marea negra por ahora no entra, y parece que no va a entrar, en las Rías Baixas. El Instituto Español de Oceanografía apunta que a partir de una distancia de media milla de la costa entre la desembocadura entre el Miño y Fisterra no hay rastro de fuel en los fondos marinos. Las grandes empresas de obras públicas de España participarán de forma activa en la limpieza de las costas, cuando los voluntarios hayan retirado lo posible con sus manos. Frente a los guantes manchados de chapapote, y a veces hasta los rostros de los aguerridos voluntarios, se comienzan a ensayar nuevas técnicas de limpieza. Algunas parece que resultan demasiado agresivas, otras inciden en la biorremediación, cura a partir de las propias bacterias de la naturaleza, y todas están cargadas de buenas intenciones. La acción voluntaria ahora va a estar coordinada por la Consellería de Asuntos Sociales, después de la polémica gestión de la empresa Tragcsa. Para paliar antes de que ya aparezcan los problemas en el sector turístico, la Consellería ha diseñado un plan de promoción del turismo. Habrá planes de dinamización específicos para las zonas afectadas, en total se van a realizar 255 actividades. Mientras la sociedad civil sigue presionando, la Xunta ha decidido crear una fundación para canalizar toda la ayuda y la dinamización de la economía de esta zona.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook