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Una Tierra con historia

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Chantada es el nombre de una primitiva fortificación hecha con estacas o chantas que se utilizaron en las invasiones normandas y agarenas.

Este territorio estuvo poblado desde muy antiguo por tribus celtas y galaicas. Lo demuestran vestigios como la doble sepultura antropoide de Fornas que según los vecinos del lugar corresponde al enterramiento de un hombre y una mujer.

 
Los romanos también dejaron su huella. Muchas de esas congostras que nosotros siempre hemos llamado corredoiras fueron trazadas por primera vez por los mismos centuriones que nos enseñaron a cultivar la vid y que se llevaron buena parte del oro del Sil y del Miño. La villa sufrió una de las más cruentas batallas del siglo X, la conocida como de Camporramiro, en el mismo lugar se erigió una hermosa iglesia románica. Tras la contienda hubo que reconstruir toda la villa y ese fue el comienzo del esplendor de la Chantada medieval. Se asentaron aquí varias familias nobles de cuya presencia quedan pazos y casas grandes, como la de Lemos, hoy convertida en Casa da cultura en pleno centro urbano. Contra los señores feudales lucharon los Irmandiños allá por el siglo XV. Ellos derribaron la Torre fortificada de Arcos y el tiempo y el olvido han acabado con el pazo barroco de Miraelfe situado en Suatorre. Otro pazo barroco, el de Aelfe, conserva todavía la buena arquitectura de aquella época en medio de cierto descuido y de su nueva función de granja. Pero la verdadera riqueza artística de Chantada la encontraremos en las abundantes iglesias románicas que jalonan el ayuntamiento. El monasterio de San Salvador de Asma es el monumento de mayor interés de la villa. Su iglesia es románica del siglo XII, con un gran ábside semicircular y numerosos canecillos en el exterior. Habrá que esperar a que finalice la restauración para poder contemplar sus dos magníficos retablos. La iglesia de Pesqueiras, perdida en medio de un denso bosque de castaños, es el único resto de un antiguo monasterio benedictino que evoca con aire romántico los tiempos de su construcción. El templo está declarado Monumento Nacional pero ese título no parece infundir ningún respeto a los que lo han saqueado ya en varias ocasiones. El románico se pierde por todos los rincones de Chantada. En Bermún se construyó una pequeña iglesia que mantiene todavía la portada principal y sus detallistas capiteles historiados. Hay otro templo románico en San Salvador de Brigos. Todavía conserva la inscripción de su consagración en 1228 y la leyenda popular que cuenta que fue un brigo el que fundó la ciudad de Chantada.


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