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Buscando el norte

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La brújula del programa se dispara hacia el norte. El hierro hace de imán y por eso nos conduce a A Pontenova.

Su paisaje es hermoso, pero sobre todo A Pontenova merece una visita por lo que fue, por los restos humanos, por su etnografía.

 
No es habitual ver unos hornos como los que hay aquí. Hace poco más de 100 años una sociedad vasca los construyó, y revolucionaron la vida de este lugar, o más bien lo trajeron a la vida. Una escuela, un cuartel, un pequeño hospital, y posteriormente un ferrocarril colocaron en el mapa a la desconocida Pontenova. Ahora los hornos de limonita de Vilaudriz son su mejor oferta a los ojos de los turistas que pueden imaginarse cuando trabajaban estos hornos a más de mil grados 750 operarios. El lugar bullía en actividad y circulaba el tren que recorría 30 kilómetros y 13 puentes, aunque también pueden sentir como todo paró hace 50 años, y tuvieron que funcionar por placer y no por necesidad. Gemela en casi todo es la vecina población de Taramundi, al otro lado de las líneas trazadas por las comunidades autónomas. Estamos en Asturias donde empezó el turismo rural. En Taramundi el protagonista no es el hierro, la limonita, es el agua. Mueve sus molinos, sus herrerías, los mazos de sus telares, y contribuye a la belleza del paisaje. Una visita por el Museo de los Molinos de Mazonovo no es tan sólo una manera de ampliar nuestra cultura si no un delicioso paseo. Tres cuartos de los mismo ocurre en el Conjunto Etnográfico de Teixois. Para los quieran vivir Taramundi o acabar alguna novela, como ya ha ocurrido, está un precioso hotel de cuatro estrellas.
La N preside todos nuestros pensamientos ahora. En el Norte está el mar, la playa de las Catedrales, una de las más hermosas de Europa, y la Ría de Ribadeo para unos, Ría del Eo para otros. Siguiendo los raíles del tren de A Pontenova, hoy ruta verde, llegamos a O Cargadeiro. Como su nombre indica en él cargaron hierro los barcos hasta hace 35 años. Y al fondo nos espera el Fuerte San Damián y la isla Pancha. En la costa asturiana no hay faro. Sólo una señalización. Sí hay cuevas, debido a la particular calidad de las rocas. El puente de los Santos separa desde hace 15 años Asturias de Galicia, y ha cambiado totalmente el ritmo de la gente de Ribadeo. Al amparo del programa “Leader Plus”, el Grupo de Acción Local “Puente de los Santos” que agrupa a Castropol y Ribadeo ha diseñado un plan de protección medioambiental y turística. Castropol fue premiado con la distinción “Pueblo ejemplar de Asturias” en 1997.
Nos vuelve a mandar imperiosamente la brújula al norte. La rasa litoral de esta costa norte se extiende desde Ribadeo a Burela y es de una gran originalidad, ya que las playas carecen siempre de dunas, y los acantilados fueron convertidos en islotes. De estas playas la más conocida es la de Las Catedrales que ha llegado a ser calificada la playa más hermosa de España. Realmente se llama playa de Corricelas, pero lo de Catedrales le ha quedado por el sugestivo modelado de las rocas. La de Os Castros unida con la de As Illas, ha sufrido el mismo fenómeno en sus rocas, típico de esta zona. Desde hace unos años han mejorado sus infraestructuras armónicamente.


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