Mapa de recursos


Vivir del campo.

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Aún no son las ocho y media de la mañana y la granja ya está en pleno funcionamiento.

Es la hora del ordeño en la Sociedad Agraria de Transformación “A Veiga”, en Sarria, Lugo. Divididas en dos turnos, las vacas van entrando una a una en una máquina ordeñadora en disposición circular.

 
Hay muy pocas en Galicia, esta, en concreto, es una Manovac, la primera de esta firma que se instala en el mundo. Marta y Pepe, junto con sus otros dos socios han invertido en ella unos 109.000 euros, 18 millones de pesetas. Es mucho dinero, pero a estos jóvenes con una media de edad de 24 años les importó más la comodidad y la rapidez que este curioso dispositivo les proporciona. Hemos dicho que son jóvenes, pero son unos expertos y, además, emprendedores. Han conseguido hacer realidad el sueño de sus padres, mejorar el trabajo ganadero que antes llevaban a cabo en pequeñas explotaciones familiares. Uniendo esfuerzos han conseguido dotarse de unas buenas instalaciones, reunir más cabezas de ganado, comprar maquinaria para facilitar las tareas y, en definitiva, ganar en calidad de vida. El trabajo se establece por turnos. Mientras Marta y Pepe vigilan el ordeño, Víctor prepara el alimento para las vacas. Cada semana lo hace uno de ellos, así varían en sus funciones. También mediante los turnos consiguen librar un fin de semana al mes. No es que sea mucho, pero al menos el trabajo ahora tiene un horario y hasta pueden pensar en tener vacaciones. La inversión total asciende a un millón veintidós mil euros, 170 millones de pesetas. Cuentan con una superficie de 65 hectáreas, un cliente, Leche Pascual y maquinaria para completar los trabajos que aquí se desarrollan, que no son pocos. El del campo es uno de los más laboriosos. Tienen que trabajar las tierras de la SAT para producir el alimento del ganado. Maíz, hierba seca y silo de hierba. Se las arreglan para sólo tener que comprar pienso y alfalfa. También son ellos mismos los encargados de llevar a cabo el proceso de inseminación artificial de su ganado, una cabaña de 220 ejemplares. Es el futuro de esta explotación, aunque de momento, las crías las tienen en los establos de sus familias, porque aún no tienen sitio para ellas. El próximo 18 de julio se cumplirá un año de la inauguración. Entonces estos tres chicos, unidos a un cuarto, socio capitalista, comenzaban su andadura con ilusión y el apoyo de la Xunta de Galicia y el Servicio de Extensión Agraria. La aventura no ha hecho más que empezar, pero ya merece la pena.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook