Mapa de recursos


PORTOSÍN, VILLA TURÍSTICA

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Portosín la mezcla perfecta.

Su puerto pesquero-deportivo y su playa situados en el centro del pueblo, hacen que sea un lugar muy acogedor para unas vacaciones de verdadero descanso disfrutando de todo el encanto de un pueblo marinero.

 
Portosín es la mezcla perfecta. Posee todo el encanto de los pueblos marineros y, a la vez, ha sabido explotar sus recursos para convertirse en un centro de veraneo que conocen muy bien sobre todo los compostelanos. Sin duda, el puerto es uno de los lugares que acaparan más visitas. Para los que vienen del interior es novedad el ajetreo de los marineros, las idas y venidas de los barcos, sus colores vivos. Quienes ya tienen sus ojos acostumbrados a la luz marina y el olfato habituado a percibir los matices del pescado fresco y del salitre no disfrutarán menos, porque siempre se descubre algo que llamará nuestra atención. Portosín cuenta con un estupendo puerto deportivo, que ha visto crecer el número de amarres de una manera vertiginosa. Las condiciones naturales de esta ría permiten la navegación en cualquier época del año. Los paseos en barco están más que recomendados en su visita a esta pequeña población, así como la práctica de deportes, ya que en Portosín existe un activo club náutico. En otro reportaje les contaremos cómo son sus playas. Ahora les adelantamos sus magníficas calidades. Son el bocado apetecible por los visitantes. Antes mencionamos que eran los arenales preferidos por los compostelanos. La proximidad por carretera facilita la gran evasión de la capital hacia el descanso y el ocio. Pero no sólo vienen los de Santiago, Portosín registra numerosos visitantes de toda España e incluso de aventureros extranjeros, que se allegan a descubrir aquellos lugares que no figuran en las guías más convencionales. Y aún viniendo a la aventura, cualquiera abandonará este lugar más que conforme, porque la villa está preparada para recibirlos, es más, todo el año vive una puesta a punto constante para que cuando lleguen los turistas esté todo listo. No hay muchos hoteles, pero sí apartamentos y casas familiares de alquiler, cámpings junto al mar para no perder ni un segundo de sol y playa y restaurantes en los que degustar lo mejor de lo mejor de nuestra gastronomía. El comercio cumple perfectamente las expectativas de los veraneantes, porque el turista no viene de compras a Portosín, sino a relajarse y a tener unas buenas vacaciones. Y en esos propósitos se incluye deambular por las callejuelas estrechas, de casitas encaladas que crean eso que llamamos sabor marinero. Son pequeños detalles, pero enormes en significación, que nos proporcionan otra manera de pasar unas vacaciones, en contacto con las cosas que de verdad importan.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook