Mapa de recursos


Carballo, Patrimonio Histórico

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Como en muchos lugares de Galicia la historia de Carballo también empieza con los restos de una Pedra Moura.

Se cree que el dolmen de A Pedra Moura fue construido por una “moura”, que trajo las piedras sobre su cabeza al mismo tiempo que hilaba en una rueca y daba de mamar a un niño.

 
Sí, es verdad, a ojos de profanos poca es la grandiosidad de esta construcción, pero la gran aportación de la cultura megalítica y castreña no es otra que un variado rosario de preciosas leyendas que han servido para reinventar la realidad. Muchas de esas historias giran en torno al monte Neme, porque en él practicaban su magia las meigas. Sus rituales no pudieron evitar que los romanos llegasen también a esta parte de Galicia atraídos por la fertilidad de las tierras y como siempre, por las aguas sulfurosas y la abundancia de minerales. Nos legaron un patrimonio que apenas ha llegado hasta nuestros días. Lubiáns es parte de él. Es uno de los puentes históricos más estrechos de Galicia. Formaba parte de la calzada romana Per Loca Marítima que iba desde Brigantium hasta Finisterrae. De todas formas, algunos historiadores aseguran que los vestigios que han llegado hasta nosotros son de procedencia medieval, un tiempo que recordamos sobre todo por las iglesias románicas que nos ha dejado. La de Santiago de Sísamo conserva trazos de este estilo en el arco del presbiterio aunque en realidad predomina el neoclásico. En los siglos XVII y XVIII la riqueza agraria de la comarca da lugar a una época de esplendor. Se construyen magníficas iglesias. Santa María de Rus es un ejemplo aventajado de barroco geométrico. Cantería de la mejor, fachada ricamente ornamentada, triglifos y metopas en el entablamiento y un curioso óculo en la cúpula. En el interior se guarda una cruz procesional del siglo XVI que mide más de un metro. De la misma época es la iglesia de San Salvador de Sofán, un templo de estilo neoclásico con una gran torre campanario. Santa María de Noicela es algo más antigua pero igualmente se le construyó un campanario lateral.
La buena situación económica de esta época da lugar también a la construcción de pazos. Para mantenerlos en pie a veces es necesario rentabilizarlos de alguna manera. El turismo rural es la nueva vocación del Pazo do Couto. Otros son más afortunados y pueden permitirse el lujo de recuperar un pazo simplemente para vivienda. El de As Pallas vio nacer a Pedro Bermúdez de Castro que fue diputado y publicó diversos trabajos sobre el aprovechamiento racional de la agricultura. Eran buenos tiempos para el cultivo de cereales. Carballo era el granero de Galicia y el proveedor de pan de la provincia de A Coruña. Pero la villa que hoy vemos transformada en ciudad, surgió al calor de unos manantiales de aguas termales conocidos como Baños Vellos. Eso sucedió en 1716 y el nombre lo recibió del carballo situado delante de la antigua iglesia parroquial. El ayuntamiento como tal se establece en 1836 y en 1920, el arquitecto Julio Galán, construye la que sería Casa Consistorial hasta 1974, pero curiosamente se construyó primero el edificio de la cárcel que hoy es el museo.


Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook