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El trayecto del Ulla

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El río Ulla da carácter a estas tierras de Vedra.

Seguir su camino desde el lugar conocido como Paso da Cova es el inicio de una ruta tranquila, gozando de la belleza serena del cauce fluvial.

 
El Paso se salva ahora por el puente del ferrocarril, en su tiempo, una de las mayores obras de ingeniería y que todavía continúa siendo el viaducto de mayor altitud de España. Desde su elevación se aprecia el estrechamiento del río, que se queda encañonado en apenas unos cuatro metros entre paredes rocosas de cincuenta metros de altura. Río abajo nos encontramos con el pequeño y recoleto santuario de Gundián, inmerso en un paisaje de postal. No nos hemos movido de la parroquia de Ponte Ulla, que toma su nombre de este antiguo paso por el río. El puente, que data de la segunda mitad del siglo XVIII, es obra del arquitecto compostelano Tomás del Río. Es uno de los lugares más característicos de Vedra, y convive con un vecino desde los años 70, el puente de la nacional 525 que une Santiago con Ourense.
El río nos lleva consigo en su caminar, como a los hombres y mujeres que trabajan en sus riberas. Pero nosotros hemos decidido hacer un alto en nuestro recorrido para visitar el área recreativa de Agronovo. El Ulla acude manso a este lugar encantado con buena sombra de árboles y mesas. Es fácil imaginar el paseo de los habitantes de Vedra en este recodo, al igual que el alivio de los calores del estío en estas aguas. Desde aquí podemos seguir la larguísima y completa ruta de senderismo que recorre el Ulla a su paso por Vedra. En paralelo al río los aficionados al sano deporte del caminar pueden gozar de un trayecto cuidado donde se pueden observar de cerca las isletas en el cauce o curiosidades como el Paso da Carballeira, una especie de túnel franqueado por pequeños robles. Pero no es la única sorpresa que nos depara la ruta. Nos esperan paisajes llenos de belleza en calma. Antes de alcanzar el puente de Sarandón hay un pequeño arenal donde no falta un banquito de madera dispuesto para el descanso y la contemplación. El río ya marca frontera con el vecino ayuntamiento de A Estrada, y, de paso, con la provincia de Pontevedra. Sigue también la ruta de senderismo. Llegamos entonces al coto de Ximonde, donde reside buena parte de la excelente fama salmonera de este cauce fluvial. Otra área recreativa en San Pedro de Sarandón nos da idea de los mucho que en este ayuntamiento disfrutan de este rico patrimonio natural. Estamos en Cubelas, otro de esos lugares para descansar al abrigo del buen río. Si nos desviamos un poco de la trayectoria del Ulla hallaremos el muíño conocido como do Pastel. Un nombre dulce para una de las mejores muestras de arquitectura popular de la zona. Muy pronto será restaurado por completo, con lo que lucirá mejor que nunca. Un regato nos lleva de vuelta al Ulla y a él regresamos con la convicción de haberlo conocido un poco más.


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