Mapa de recursos


Pontevedra, ciudad para pasear

Añadir a digg | Añadir a technorati | Añadir a wikio | Chuza esta nova | Añadir a Menéame | Añadir a Del.icio.us | Añadir a Yahoo | Añadir a tuenti | Añadir a fresqui | Añadir a facebook | Añadir a newsvine | Añadir a stumbleUpon | Añadir a spurl | Añadir a blinklist



 

Un paseo por Pontevedra para conocer su casco histórico declarado de Interés Histórico-Artístico.

Decía el escritor ferrolano Gonzalo Torrente Ballester que Pontevedra tiene las dimensiones adecuadas para una novela y muchas han tenido como escenario su portentosa zona monumental, la segunda mejor conservada y de mayor extensión de Galicia después de la de Compostela.

 
Tras décadas de olvido y amenaza de ruina, el casco vello pontevedrés hace valer el lema Pontevedra, ponte bela, o lo que es lo mismo, ponte guapa. Piropos que le dedican sus propios habitantes, que la muestran con orgullo a los que se acercan a conocer la Boa Vila, la que da de beber a quien pasa en la antigua fuente de la Ferreiría, instalada en los jardines del convento de San Francisco. Su iglesia es una joya del gótico de los siglos XIV-XV declarado Monumento Histórico-Artístico. Un paseo es la forma ideal de conocer la zona antigua, porque además es peatonal. En la Praza da Ferreiría, todos los niños de Pontevedra han dado de comer alguna vez en su vida a las palomas. Al final del Paseo de Antonio Odriozola se encuentra el nuevo edificio del Museo Provincial, la convivencia perfecta entre pasado y presente. El inmueble principal del Museo se encuentra unos pocos metros calle abajo. Cobija los tesoros de la provincia y es centro de investigación. En la misma plaza, la de la Leña, nos encontramos con la tentación. Tomar algo en sus terrazas en un día de sol es más que una excusa para interrumpir el paseo de forma momentánea, porque aún tenemos que descubrir, por ejemplo, el renovado aspecto de plazas como la de la Verdura, o la próxima de Méndez Núñez, donde no han finalizado las obras. Ferreiría, Leña, Verdura, estos nombres y muchos otros recuperados hablan de la vida de la Pontevedra de otra época. De la que construyó los pazos que crean la pequeña y hermosa Praza do Teucro, que lleva el nombre del mitológico fundador de la ciudad. Las obras han recuperado igualmente la plaza de A Pedreira llamada también de Mugártegui por el pazo de este nombre, que ahora es Museo Etnográfico. Y a poca distancia está la iglesia de San Bartolomé. Damos un salto casi hasta el otro extremo de la zona monumental y llegamos a la Casa del Barón, un edificio del siglo XIX convertido en Parador de Turismo para quien quiera darse el lujo de dormir en un palacio. Un par de calles más arriba está el Convento de las Doroteas, famoso porque en él se apareció la Virgen a Sor Lucía, una de las tres niñas de Fátima. Estamos muy cerca de la Basílica de Santa María. Pontevedra no tiene catedral, pero sí una maravilla del renacimiento. Fue construida en el siglo XVI con las aportaciones del poderoso Gremio de Mareantes. Su fachada, plateresca, es obra de Xoán Noble y Cornelius de Holanda. Más tesoros: cerca de la plaza de la Constitución, donde se ubica el edificio del ayuntamiento, y junto a la Alameda, están las ruinas del convento de Santo Domingo, del siglo XIV, sede del Museo Arqueológico. Pero el corazón de la ciudad está en la Plaza de la Peregrina. La preside un curioso templo en forma de vieira, de estilos barroco y neoclásico. Fue construido en el siglo XVIII para invocar la protección de la Virgen para los peregrinos a Santiago.



Comparte esta página o añade un comentario en tu Facebook



Última actividad en Facebook